7 sept 2007

Se acabó! (Miércoles 5)

Hace ya mucho tiempo que eliminaron la palabra "FIN" al acabar una película, quizá por considerar que es una historia dentro de la historia, sin comienzo y sin final. Con este viaje ocurre lo mismo, siento que no acabará nunca, sino que formará siempre parte de mi vida. Una parte de ella que nunca podré olvidar y que sin duda la marcará para siempre.


Faltan ya tan solo unas horas para mi vuelo de regreso, que como si de un plan perfecto se tratara, servirá para cerrar el círculo. En el apartamento de la Av. Belgrano (con Matheu) me encuentro solo, saboreando el último mate, escribiendo las últimas palabras del diario de viaje, preparándome para un recorrido sin billete de vuelta.


Y de camino a casa, pasaré por tierras chilenas para acabar por donde empecé, y cerrar así la historia, como si de un plan premeditado se tratara.

Han sido tres mese fuera, y después de disfrutar la sensación de realizar un gran viaje, disfrutar ahora la sensación de volver a casa.

A los de acá y a los de allá (cualquiera que sea su orden):

BESOS y ABRAZOS.

Daniel.

La Boca (Martes 4)

Es el último lugar que queríamos conocer antes de marcharnos. No se bien por qué lo habíamos dejado para el final, pero seguro tuvo algo que ver las indicaciones que el primer dia de nuestra llegada a la capital nos dieron en la oficina de turismo, alertándonos sobre los peligros por los alrededores de esa zona. Quizá por eso también esperábamos un lugar mas "vivido", y es que al llegr a La Boca nos encontrams con una zona re-turística, sin ya vida propia, sin mas la que está enfocada a los turistas. Con algo de imaginación uno se puede hacer una idea lo que sería este barrio de trabajadores, con los barcos atracando en el Riachuelo, la música de tango saliendo de todos los rincones, el olor a comida italiana, los corralones lleno de familias de inmigrantes con muchas ganas de trabajar. Hicieron un barrio trabajador, pero también vistoso, reutilizando los sobrantes de pinturas de los barcos para colorear las modestas casas de madera y chapa. Hoy pasear por las calles Caminito es todo un espectáculo donde se pueden ver multitud de parejas de bailadores de tango, meseros que te abordan para recomendarte su restaurante, tiendas de souvenirs y recuerdos, y hasta un doble de Maradona, que te invita a hacerte una foto con él a cambio de unas monedas (hay que reconocer que el parecido está muy conseguido, pero obviamente no hicimos foto).

Al mediodía quedamos a almorzar con Fernando y MªCruz para despedirnos de nuestros amigos. Nos alejamos un poco de la zona turística para encontrar un lugar mas tranquilo, y sobre todo mas barato, pues donde hay turistas ya se sabe. No nos podíamos ir de Argentina sin probar la milanesa, que es también casi plato nacional, disfrutando así de una buena comida típica en torno a una amena charla. A estos amigos, no sé por qué, tengo la impresión que los volveremos a ver. Quiza porque ella tiene familia en España, y ya ha estado varias vaces, por lo que no se me antoja improbable que haya alguna mas, y él no ha estado todavía, por lo que se hace necesario ir en cuanto sea posible. Están invitados, por supuesto, y ojalá los sepamos tratar lo bien que nos trataron ustedes acá. Un placer.

Almuerzo entre amigos (Domingo 2)

Desde aquel día que conocimos a Anaí en el teatro teníamos ganas de organizar un encuentro para volver a vernos. Me consta que el deseo era mutuo, pero por una cuestión u otra no salía el plan. Multitud de mensajes intercambiados en los contestadores, tratando de encontrar el momento oportuno para vernos, y habiendo interés al final lo conseguimos. Es domingo, así que hemos decidido encontrarnos en la Pza. Dorrego y aprovechar así para ver por última vez ese maravilloso ambiente de la calle Defensa. Vamos con antelación para disfrutar de los espectáculos callejeros que se suceden uno tras otro, a cuál mas creativo e ingenioso. Volvemos a ver a aquella pareja de tango que tanto nos gustó. Tratamos de fotografiarlos para llevarnos el recuerdo de su magia, pero es difícil traspasar tanto a una simple foto.

Nos quedamos tan absortos que casi se nos olvida la hora de la cita. Llegamos a la plaza y allí nos encontramos con Anaí y su novio Carlos. Nos adentramos en uno de los múltiples restaurantes que abarrotan toda la zona. Nos alegramos de que por fin haya llegado el encuentro, porque tal y como pensábamos son unas personas encantadoras. Anaí es un trozo de cielo y Carlos es un tipo con el que tengo muchas mas afinidades de las que cabría esperar. Además de que es ingeniero de sistemas y se plantea la vida para dedicarse a la producción teatral, tiene una visión de la vida con la que coincido.

Departimos largo rato, disfrutando de una agradable sobremesa, antes de ir a un cafetín para movernos un poco. Argentina es la protagonista de la conversación una vez más. Nos encanta que nos hablen de su historia, de su música, de sus gentes,.. nos relatan con detalle en primera persona los hechos acontecidos en Diciembre del 2001 y es inevitable, a penas se tenga un poco de imaginación visual, que se te pongan los pelos como escarpias. Nos recomiendan música de Mercedes Sosa, Victor Heredia, el disco de Bandidos rurales,... nos enriquecemos tanto en su compañía que la despedida se hace una vez más difícil. Quizá sea esta la última vez que nos veamos, y eso hace siempre difícil digerir el momento. Hasta siempre amigos.


Recuerdos (Domingo 2)

-Que bien vives, tío!-, me diría, con ese tono mezcla de reproche y orgullo. Seguro que ha habido muchos momentos es este viaje en los que se ha acordado de mí: cuando me estaba pelando de frío en el sur de Chile, y me diría qu estoy loco, aunque por dentro le gustaría mucho la aventura del viaje; cuando probé el vino Mendozino que tanto le gusta a él; cuando llamé por teléfono a casa tras dos meses sin noticias y me dijera -No hace falta que llames todos los ías, eh!-, con esa ironía de la que supongo algo heredé.

Lo imagino allí, sentada en su sofá con la tele prendida, donde pasan algún partido de lo que sea. Mientras él, con su portátil sobre la mesa, trata de vencer las barreras de la tecnología para, con ayuda de las instrucciones escritas en una chuleta, tratar de acceder al blog y conocer las noticias de mi viaje.

Quizá alguno de vosotros no ha visto sus comentarios, pero sí, están ahí.

Un abrazo padre.

Un mal día (Jueves 30)

Hay quien dice que el tiempo es demasiado valioso como para dedicárselo a quien no lo merece, y otros que en la vida hay que ser sujeto activo en todas las circunstancias.

Hoy he tenido uno de esos días en los que te cruzas algún que otro indeseable con el que has de tomar la decisión de qué hacer.

Si tras subirte al subte se monta un tipo de cara "angelical" y empieza a hacer maniobras extrañas lo mejor es que guardes bien la cartera. De pronto noté como tanteaba el bolsillo de mi pantalón con la mano, que estaba camuflada bajo la chaquete apoyada en el brazo. Podía optar por apartarme y olvidarme del tipo o decirle cuatro cositas claras para advertir de sus malas artes.

Al mediodía me disponía a comer en una terraza tranquilo al solecito con la compañía de Mónica, tras un muy agradable paseo por el delta de El Tigre (un recorrido por tranquilos canales rodeados de naturaleza salvaje y salpicado por casa de madera) , cuando justo en la mesa de al lado se sienta una pareja con una hija insufriblemente chillona. Puedes optar por cambiarte de mesa y buscar refugio en un lugar mas alejado o trincar a la niña y echarla al río, y si los padres se ponen tontos, pues también al agua.

A la noche, mientras Mon acude a una conferencia me meto en un teatro cercano. Si me pido la primera fila es para estar cerca de la escena, para tratar de "meterme" en la obra, y por eso no me gusta que la señora que se te sienta al lado se ponga a dar cabezadas dormida a plena vista de los actores (que como días después me comentó Anaí, que es actriz de teatro, desde el esceario se ve y se siente mucho al público). Puedes optar por seguri a lo tuyo, tratando de moverte lo mas posible en la butaca para que no se duerma, o comentarle al oído su falta de educación y respeto por los actores y que se vaya a dormir a la última fila o a su puta casa, aunque allí seguro que no la quieren ni dormida y por eso la mandan al teatro (por cierto, la obra se llama La Felicidad, escrita y dirigida por Javier Daulte y en el reparto aparece Carlos Portaluppi que lo conocimos hace unas semanas en la película La novia errante.

Cuando por la noche tomas un taxi par volver a casa y tras indicarle la dirección el tachero te pregnta -¿por qué camino?-, ya sabes que unque le digas -Por el mejor, obvio-, ya sabes que lo que quería era captar tu acento para ver cuan largo sería el paseo. Así que cuando pasa a tan solo cuatro cuadras de casa e intenta darte una vuelta mas, puedes optar por decirle que pare y bajarte allí mismo, o dejar que termine su recorrido turístico para irte sin pagar, no sin antes hacerle ver tu descontento por tan semejante maniobra.

Con todo, afortunadamente, hoy no han dejado de ser pequeñas anécdotas curiosas dentro de un día maravilloso lleno de grandes momentos y gentes a la que merece la pena besar y abrazar.


De nuevo en Buenos Aires (del 24 al 29)

Tras el viaje por los glaciares Mónica se resintió de las cervicales, así que no lo tomamos con un poco mas de calma, pero esto no es impedimento para seguir disfrutando de esta maravillosa ciudad.

El viernes por la mañana visitamos la Casa de la Cultura, un impresionante edificio listo para albergar multitud de propuestas, pero el personal que allí trabaja no parece que tenga muchas ganas de que allí se haga mucho. Si pides información, el tipo del mostrador te larga un periódico sin apenas mirarte y te dice que con eso te apañas. La la librería, casi a regañadientes, acepta mostrarme un libro por el que estaba interesado. La recepcionista de la exposición no alcanza ni a decir hola. Pero en fin, nosotros a un palmo. A otra cosa mariposa.

Al mediodía Mónica tiene cita con un traumatólogo que le han recomendado y parece que todo a ido fenomenal y se encuentra mucho mejor. Ha quedado en verla de nuevo el martes para darle el retoque definitivo.

El Sábado por la noche quedamos con los amiguetes que conocí en Sierra de la Ventana. En principio solo vendrían Charito y Anahí, pero me dieron la sorpresa y se presentaron con Pachu, que estaba unos días de paso por Buenos Aires. Se cumplieron las espectativas que tuvimos en nuestro breve encuentro en Sierra, y disfrutamos de una noche agradable, llena de risas y buen ambiente, saboreando el fernet y las partidas de truco hasta altas horas de la madrugada, por lo que le invitamos a dormir en casa y compartir el desayuno dominical con nosotros.

El Domingo vamos al MALBA a ver una película de Fernando "Pino" Solanas, toda una institución en el documental "histórico" de este país. El film se llama Argentina Latente, y narra a modo de reportaje periodístico el estado de industrialización (o quiza mejor des-industrialización) en la que dejó el país el gobierno de Menem. Pero no una visión para refugiarse en el dolor y las lamentaciones, sino todo lo contrario, para tomar impulso e ilusión por esta nación y arrimar el hombro para sacarla de nuevo adelante. Un interesante trabajo, al que a mi (modesto) parecer, sobra el alegato final a favor de una latinoamérica unida, un discurso político que mejor dejarlo para la reflexión del espectador.

El lunes aprovechamos el buen tiempo que nos obsequia la entrante primavera argentina para irnos a tomar el sol a los jardines de la pza. del congreso, comer al solecito en una terracita y luego meternos en el cine para ver la última peli de Tristán Ulloa (flojita, pero bueno).
El martes, tras salir de la consulta de Mónica, vemos una publicidad sobre unas conferencias de Historia Argentina, y no podemos resistir la tentación de acercarnos a ver si aprendemos algo. La Historia Argentina sin Mentiras ni Ocultamientos" se llama el seminario, impartido por Norberto Galasso. Nos da un "pantayaso" sobre las distintas fuentes de información de la historia argentina, muy relacionada con cada una de las corrientes políticas que han ido surgiendo a lo largo del tiempo, para finalizar con un debate sobre la polémica historiográfica actual. Al salir decidimos saldar la deuda pendiente con el returante japonés de Fritz Roy (el de la famosa errata de la guía). Tomamos un taxi donde el tachero está re-loco. Un tipo entrañable de los que te dan ganas de no bajarte del auto y pasarte toda la noche divirtiéndote con sus historias de porteño aunténtico que nos hacen reir durante todo el trayecto. La cena "fantástica", exquisito sushi, buen vino blanco y gran compañía. Lo pasamos bien, al menos hasta que empezamos a discutir del feminismo y ya se nos atraganta la cena.
El miércoles visitamos la manzana de Las Luces, llena de historia en los edificios de su interior e incluso bajo ellos, pues está surcada por pasadizos subterráneos que comunicaban los edificios mas importantes del país, al parecer para ser utilizados en tiempo de guerra si se veían asediados por el enemigo. Al salir de la visita charlamos con Elmasa Alcalde, una entrañable anciana que sobre lienzos elaborados por ella misma de manera totalmente artesanal, dibuja a tinta hermosa figuras que luego adorna con alguna poesía que sabe recitarte de memoria con esmero.

31 ago 2007

Girando en la Plaza de Mayo

post gentileza de Mónica:

Hace mucho frío, tienen muchos años y mucha huella en el corazón. Hoy son pocas, pero están arropadas. Han conseguido con su fuerza y con el tiempo construir un encuentro alegre y pacífico para recordar a los suyos, a sus jóvenes que se llevaron, a la juventud que les mataron, a los sueños que les destruyeron.


Una lleva un ramo de flores, me pregunto su procedencia, ¿lo comprará ella todos los jueves antes de reunirse en la plaza? ¿lo llevará luego a algún lugar de recuerdo? ¿se lo habrá regalado alguien cualquiera del camino? ¿lo comprarán entre todas?,... Parecía abrazarse a aquel ramo como si le diera calor, como si quisiera llenarse de su belleza para seguir dando un jueves más una vuelta más. A mí me alegraba acompañarlas en una vuelta. Algunos extranjeros las fotografían, ellas se dejan, llenas de dignidad, como un monumento de la historia viva. Parece que les reconforta, quizá las distrae por segundos de quienes son y de por qué siguen girando cada día.

Sin gritos, en paralelo a otras miles de manifestaciones que habrá cada jueves, el silencio, el frío, su unidad y su presencia. Ánimo Abuelas, Ánimo!.

Mónica.

Al Fin del Mundo!!! (Martes 21)

La segunda parada nos llevará a Ushuaia, la Tierra del Fuego, al borde del fin del mundo. La Isla Grande argentina separada de Chile por una línea imaginaria marcada por el meridiano situado a 68º 36', que firmaron en un tratado allá por 1881 y que todavía siguen tratando de interpretar.
Poder estar a unos 600kms de la Antártida y casi 3000 de Buenos Aires y a verte tú a saber cuántos de España, es algo que cuesta asimilar, pero por otro lado tan fácil. En esta ocasión navegamos por el Canal de Beagle, una frontera natural con Chile, que nos permitirá ver islas habitadas por lobos marinos, cormoranes y otras aves, en un equilibrio perfecto. Nos recreamos contemplando los pesados movimientos de los lobos que descansan unos encima de los otros disfrutando de algún rayo de sol antes de un baño en las frías aguas preantárticas.

Nuestro último día de viaje transcurrió en el Parque Natural Tierra de Fuego donde la nieve fue la protagonista al caer con una fuerte intensidad. Zorro gris, chinangos, zorzales. biguás, cauquenes y alguna liebre animaron el agradable paseo.

Antes de tomar el avión de vuelta quisimos subir al cerro para asistir a una exhibición de snow-board organizada por el Primer Festival de Montaña Shhh... al que nos habían invitado. En nuestra llegada habíamos visto un cartel anunciando este festival. Nos acercamos allí con la curiosidad de conocer de qué se trataba, y terminamos colaborando en la colocación de carteles con los organizadores, cuatro jóvenes entusiastas que con su esfuerzo e ilusión han conseguido sacar adelante este magnífico proyecto y con tan buenos resultados (gracias Pablo por hacernos sentir bien).


Volvemos a Buenos Aires, de alguna manera volvemos a casa.

28 ago 2007

Más hielo! (Lunes 20)

Nos subimos a un catamarán para recorrer el lago argentino bordeando la cordillera de los Andes. Conforme nos vamos adentrando por el Brazo Rico van apareciendo bloques de hielo cada vez mas grandes. La expectación es enorme, los tonos azulados y las curiosas formas de los icebergs parecen una muestra artística seleccionada por la propia naturaleza. De pronto a lo lejos comenzamos a ver la inmensidad del Upsala, el glaciar mas grande de Sudamerica, y sin darnos cuenta, de pronto, estábamos frente a una pared de hielo cuya inmensidad hace imposible no sobre-cogerse. La espectacular foto paronámica parece irreal, como si nos trasladáramos a un lugar imaginario que no es de este mundo.

De allí seguimos la navegación hacia los otros glaciares, y sin todavía haber tenido tiempo de asimilar el espectáculo vivido, de pronto frente a la embarcación una sorpresa inesperada. Un enorme iceberg acaba de girar sobre sí mismo dejando al descubierto la parte antes oculta bajo el agua: una piedra preciosa. Un bloque de un azul bestial que nos deja sin palabras. Un regalo de la naturaleza imposible de describir que nunca podremos olvidar.


Con todo esto visto ya nos parecía suficiente, pero todavía antes de finalizar la excursión, nos faltaba por disfrutar de un paseo por un bosque de hayas caducas cubiertas de líquenes y musgo que parecía sacado de un cuento de hadas. La paz del Lago Onelli donde solo se oye el crujir de su superficie helada, allí alejado de todo tipo de ruido. Aquellos cóndores posados en la roca mostrando su poderosa figura. Todo un paseo por la mas asombrosa naturaleza que hace sentir al hombre como un ser minúsculo frente a la inmensidad del paisaje.


Al día siguiente en el aeropuerto y antes de partir pudimos sellar la amistad con Leandro y Laura dos viajeros con los que pudimos coincidir en este viaje y compartir sensaciones y buenas vibraciones. Una pareja argentinounidense que quien sabe si algún día volveremos a ver. Están invitados!.

26 ago 2007

Que pedazo de hielo! (Domingo 19)

(post publicado por cortesía de Mónica)

Tras una noche reparadora en nuestra cabaña calentita, el despertador nos avisa de que es el día de la gran excursión!. Un desayuno agradable y la regente del Hotel Linda Vista con su amabilidad asiática se acuerda de prestarnos una parca para Daniel, que disfruta del desayuno comparándolo con los de los Hostel baratos de su viaje de vagamundo.

El micro nos viene a buscar con un poquito de retraso y en él nuestros compañeros del día -una familia israelí agotadora!, y dos parejas mixtas (argentina-venezolana) y (argentino-estadounidense). La mirada del driver al entrar al bus ya me da seguridad y calidez, establece contacto directo e interés, su aspecto una mezcla entre Gael García Bernal y el primo Javi de Daniel. Verónica la guía, enérgica, dinámica, está muy caldeada, mucho mas que nosotros aun soñolientos (y adaptándonos a ser Turistas, con mayúsculas). Ella necesita nutrirse de nuestro interés, para que el feedback conduzca la expedición, pero para mí aun es pronto. Me gusta la presentación que hace de Leandro (el conductor) y la preparación para los animales que veremos en el camino...ummm! Que expectante estoy!.

Nos detenemos ante el primer águila mora, muy bello, o mas bien altivo, nos desprecia desde su lugar en el mundo. Nosotros como buenos "turistas" le fotografiamos tratando de engañarnos de que podremos llevarnos un poco de su alma. Junto con otras aves que no logramos identificar y algún guanaco, discurre nuestro camino bordeando el magnífico lago argentino, rodeado de suaves montañas nevadas, redondeadas por el agua que las cubría hace unos dieciocho mil años, dejando solo al descubierto los picos-islas que estaban por encima de los mil metros de altitud.

Veronica, muy preparada, con unos planos hechos artesanalmente nos va explicando la ruta, la formación de los glaciares, entre anécdotas sobre su vida, como cuando su embarazo le obligó a retirarse a descansar a penas una hora antes de la ruptura del puente de hielo que une, cada ciertos años, al Perito con la península. Muy abierta, comunicativa y consiguiendo hacer de su trabajo, repetitivo cada día, algo especial. Por fin, al fondo, como ella dice, el salvapantallas de su ordenador: el Perito Moreno. La primera impresión para mí no ha sido la buena, la importante. Como me pasó en Machupichu (y como me pasó cuando contacté por primera vez con Daniel). Está claro que necesito algo más de tiempo para captar toda la intensidad que me puede llegar de las cosas (personas) hermosas. Primera parada para ver el glaciar desde unos siete kilómetros de distancia. Eso si me gusta, ir de menos a más, saborearlo, ir descubriendo poquito a poco, hasta si es posible TOCAR. Hoy he tocado el Perito Moreno con los ojos y con el corazón.

Hacemos la excursión en barco que nos lleva lo más cerca y desde abajo. Fantástico! A veces soy egoísta y me cuesta compartir las cosas bonitas con quienes no desea detenerse a sentirlo como lo siento yo, y los turistas del barco son un ejemplo. Me pasa cuando alguien come palomitas en el cine o grita en este lugar. porque lo vivo, lo siento como un santuario. Mucho más que una catedral (la Iglesia ha conseguido el silencio -que no es poco). Yo hubiera querido/podido rezar ante el Glaciar. Dar gracias por estar viva y por poder admirar las maravillas de este mundo. A mi me ha tocao los ojos de la fortuna y lo se y soy consciente y espero estar a la altura. Imagino en mi cabeza música y me aislo. Solo Daniel está conmigo, solos los tres: la naturaleza y nosotros.

El Glaciar es inmenso, cuando suena: habla, grita, cruge,..es algo increíble. Nos ha regalado un desprendimiento y un desprendimiento de base: de pronto apreciamos un oleaje en la superficie del agua junto al hielo, el agua se levanta y empieza a emerger algo azulado y redondo, hielo desprendido de la parte oculta del glaciar por el agua. A mi me daban gansa de aplaudir (creo que lo he hecho) y de saltar de alegría. Que bonito! Algo realmente único.

Tras regresar del recorrido en barco nos dirigimos a las pasarelas, para ver desde tierra la cara sur del glaciar. Ha comenzado a llover, pero todo da igual. Allí estábamos, contemplándolo ahora desde arriba, a su altura, de tu a TU. La superficie, la parte alta, mejor dicho, es bellísima, con sus dientes, los cortes del hielo, que permiten ver un color azul radiante. Hemos caminado por las pasarelas, nos hemos besado, abrazado y dejado llevar por este sorprendente "gigante" de la naturaleza. El suelo embarrado, el cielo lluvioso, cerrar y abrir los ojos me permitia saborear el regalo varias veces. Algo irreal, creo que con la mente no se logra abarcar, hay que utilizar el corazón. Ya estábamos a punto de marcharnos cuando de nuevo, para despedirnos, el glaciar nos hace un último guiño. Un enorme bloque se desprende de la pared del glaciar, un sonido precioso, un adiós, el hielo flotando sobre el agua. Sale el sol y el arco iris pone el lazo a este impresionante regalo de la naturaleza. Gracias.

Volvemos al bus para acercarnos a tomar una sopa calentita en un restaurante con un trato turístico que sabemos torear (a un palmo).

En el viaje de regreso el sueño me invade, el frío, la emoción (y el vino) consiguen que hasta se me abra la boca y me caiga la babilla...Tengo la ilusión de que Daniel logre chamuyar con el driver para imaginar una noche de cine, pero la química no llega a dar su fruto, y además no supimos reaccionar a tiempo para gratificarle a Verónica el buen trabajo que había hecho, es difícil esto del dinero, no sé...
Hoy somos mas sabios y diferentes! Que gran experiencia!

Charlamos un rato con la dueña coreana del hotel y su despierta hijita. Después siesta con mucho amor y risas para salir descansados a dar un paseo nocturno por la localidad de El Calafate. Escogemos un sitio agradable. Una pizza gigantesca y rica y una Quilmes bien fría. Compramos luego las viandas para la excursión de mañana, aun hay mas. Y a descansar.

Gracias Daniel, gracias por compartir tu vida conmigo, gracias por esta vida juntos.
Mónica.

Fuego en el cielo (Sábado 18)

Nos dirijimos al aeropuerto (perdón, Aeroparque) Jorge Newberry para coger (perdón, tomar) un avión a El Calafate, pero la mañana iba a ser larga, muy larga. Tras una hora de retraso nos llaman para embarcar. No hay buffer, por lo que hemos de esperar un bus que nos traslade al avión, así que tras esperar media hora a pie de pista llega el bus. Tras montarnos todos los pasajeros el bus anda veinte metros y se para (no exagero nada), el avión estaba justo junto a nosotros, y es que hay cosas difíciles de entender, pues no se justifica ni por las cuestiones mas exigentes de seguridad, pues casi era mas seguro caminar veinte pasos. En fin. Pero lo mas emocionante estaba por llegar, pues cuando llevábamos menos de una hora de vuelo suena una alarma de humo en el avión por causas desconocidas y empieza a llenarse de humo la cabina de pasajeros. Mónica dice que se asustó mucho, pero yo la verdad es que no me enteré de nada pues estaba durmiendo. Cuando despierto me entero que por medidas de seguridad el capitán ha decidio regresar a Buenos Aires para revisar el avión y tratar de conocer el motivo de la alarma (¿alguien ha fumado en el baño?). así que de nuevo en el mismo aeropuerto tomando un almuerzo a la salud de la compañía aérea. Un libro, el diario de viaje y paciencia.

Finalmente llegamos a El Calafate (en otro avión) y con cinco horas de retraso sobre el horario previsto, pero llegamos, que es lo importante. Al llegar "transfer IN" al hotel (y es que esta vez vamos de turistas total), dejamos la maleta, un pequeño paseo por el pueblo y cenita en un café literario. Nos vamos temprano a descansar que mañana hay una interesante excursión. Estamos tan ilusionados por ver el glaciar que parecemos unos críos en la noche de reyes. Que emoción!

Cafetín con amigos (Viernes 17)

Tras un rico almuerzo en la Pza. Dorrego y una conversación llena de confesiones salimos
al encuentro con MªCruz y Fernando, los amigos dueños del apartamento. Hace frío en la calle, así que no caminamos mucho y nos quedamos en el cafetín que hay en la misma Pza Dorrego (Humberto Primo con Defensa). Un encuentro muy agradable, disfrutamos de una interesante conversación. MªCruz ha estudiado guión de cine y Fernando filosofía, por lo que nos deleitan con sus conocimientos. Además nos aportan valiosas indicaciones sobre Buenos Aires para tratar de exprimir al máximo nuestra estancia en esta ciudad. Son una pareja simpática y afable con la que estamos muy a gusto compartiendo un café, una "lágrima" que dicen aquí al café con leche muy cortito de café. Quedamos en vernos otro día para ir a bailar tango. Fernando está muy liado con su maestría, pero esperamos saque tiempo para poder cumplir con tan apetecible plan.
Tras el encuentro a casa a descansar. Es tarde y las calles no están muy concurridas, pero preferimos caminar y estirar las piernas. Son mas de veinte cuadras, pero el ejericio nos sienta bien.

25 ago 2007

Radio-Taxi Driver (Jueves 16)

Al igual que su piel llena de enormes tatuajes, su corazón también tiene marcas inborrables. No duda en mostrarnos los dibujos de super-héroes y personajes de ficción sobre su piel, con la misma naturalidad es capaz de mostrar su interior contando sus sentimientos y sensaciones que le mueven por este mundo. Nos acabamos de conocer, como aquel que dice, pero las vibraciones de la Sierra de la Ventana no eran falsas, y ahora se han convertido en fuertes temblores de un terremoto de confidencias y conversaciones que ayudan a conocer el interior de una persona. Sin perder en ningún momento el humor negro lleno de cinismo, nos deleitó con su visión de mundo, sus costumbres compulsivas: la colección de muñecos, la de discos, las motoso, el gimnasio, el DMX,...todo lo vive al máximo -SSSS...TAC-TAC-TAC!!!!, que dicen en Stroeder. Golpeando la aguja del velocímetro contra el tope del contador en cada cosa que hace. Eso es lo que hace vivir su vida con toda intensidad, incluyendo también las relaciones personales. Como él mismo indica, es muy amigo de sus amigos, y a la par, el peor enemigo de sus enemigos. Hoy nosotros esperamos estar cerca de conquistar su amistad y disfrutar de una persona que tiene mucho por compartir y grandes valores que mostrar. Pizza, birra y sin faso, compartimos un agradable encuentro en casa. A primera vista la edad, la imagen, los gustos musicales,... todo podría parecer incompatible, pero mirando un poco mas allá se puede descubrir cómo de próximos podemos llegar a estar, ...a pesar de no conocer al Chavo del Ocho. Un abrazo Gabi, suerte amigo.

Sapere Aude

Un viaje como éste sirve, entre otras cosas, para contemplar detenidamente el paisaje rugoso, que diría Kauffman, de nuestras vidas, y contemplar los valles y montañas que se distribuyen a nuestro alrededor (curiosa metáfora tras viajar por los dos países que comparten las cordillera andina). Quizá siempre he sido una persona soñadora, y tal vez por eso veo frente a mí un terreno escarpado. Llevo la mochila llena y mi curiosidad me hace imaginar algunos de esos picos con enorme tentación de tratar su escalada, pero para ello hay que vencer el miedo a descender, bajar al valle, para emplear el esfuerzo necesario para subir una nueva montaña. Pero desde aquí nunca conoceré lo que se puede ver (y sentir) desde lo alto de ese pico, o desde esa ladera.

Colonia, Uruguay (Martes 14)

La intención es madrugar para ir temprano a tomar el barco de la excursión. Llamamos por teléfono y nos confirman que parte a las 11.15, pero una vez allí y tras analizar la (confusa) información que nos proporcionan decidimos ir a las 14.00 para volver a las 20.00, a la mitad de precio (que ratón soy, que diría Gabi). Aprovechamos la espera para pasear por Puerto MAdero y disfrutar de los rayos de sol tumbados en un banco frente al dique, divisando el puente de La Mujer.


Al llegar a Colonia decidimos rentar una motocicleta para así poder movernos con libertad por la ciudad y sus alrededores. El centro histórico tiene un encanto especial, con sus calles empedradas y sus casas de colores. Nos trae un vago recuerdo a la ciudad de Antigua, pero salvando las distancias. El faro, la plaza, la iglesi,...En los alrededores una plaza de toros antigua hace pensar en lo que fue esta ciudad. Para terminar el recorrido acabamos dando un paseo cerca del río por un sendero para el avistamiento de aves desgraciadamente destrozado por la construcción de un gran complejo hotelero. Nosotros nos evadimos para disfrutar de Patricia, la cerveza Uruguaya, y como me dice Laura, continuar así con La Ruta de La Cerveza. Al regreso nos percatamos que hemos gastado todos los pesos que nos quedaban y no nos queda plata para pagar la gasolina que hemos consumido. Así que acabamos pagando con tarjeta en la gasolinera los 40 pesos de combustible (unos 1,33€ al cambio).

Listos para regresar al Buquebus (o a la nave, que diría aquel) cansados, pero satisfechos por nuestra incursión en tierras urugayas.

Una visita a Las Tunas (Domingo 12)

Es domingo, pero nos damos un madrugón para ir de excursión. De todos modos cuando uno está de vacaciones no exiten los domingos, ni los lunes ni nada, todos los días duran lo mismo y hay que tratar de exprimirlos al máximo, como si fuera el último.
Hace unos días Mónica se reunió con Silvia, una monja licenciada en psicología, que está realizando una admirable obra social en Las Tunas, una de las villas del Gran Buenos Aires. Mónica acordó impartir un taller el día 1 de Septiembre, y hoy vamos a conocer el lugar.
Tomamos el colectivo sin saber muy bien donde hemos de bajarnos, pero no hay problema, antes de llegar ya sabía todo el bus donde tenían que bajarse "los gallegos" para llegar a la casa de las monjas. Casi dos horas en unos incómodos asientos nos deja la espalda lista para el resto del día. Al llegar conocemos a Teresa, compañera de Silvia quien nos invita a un café de bienvenida (tras unos cuantos años vuelvo a tomar café). Mientras Mónica conversa sobre los pormenores del taller yo me pongo a actualizar el antivirus de su computadora, y es que en las obras sociales ya se sabe, no hay que desperdiciar recursos. Cuando llega Silvia nos invita a asistir con ella a la misa del domingo. Son algo mas de las once y la ceremonia ya ha empezado. Hoy la celebran "dentro" en un cobertizo de madera, pues hace frío, y "fuera" es la Iglesia en construcción que por falta de presupuesto todavía no dispone de techumbre. La caseta no tiene mas de quince metros cuadrados, un escenario que podría haber servido de decorado para una perfecta película de Fellini. Está abarrotado de gente. Niños, mayores y abuelos rodean a una pequeña mesa de madera que hace las veces de altar. Mario, un cura flaco y espigado oficia la misa. Cuando llegamos interrumpe la ceremonia para presentarnos y darnos la bienvenida. Nunca he sido muy religioso, pero nos hace sentir como en casa. Nos acomodamos en uno de los bancos y presenciamos el ritual. Una peculiar misa en la que además se ofician los bautizos de dos críos en el señalado Día del Niño. El Padre con naturalidad y cercanía hace de la misa partícipes a los asistentes, es mas un "coordinador" que un "director". se canta, se toca la guitarra, se aplaude, se habla, se ríe,... . Mario pregunta a las familias del bautismo -¿Han hablado en casa del bautismo?- Los padres tratan de justificar lo poco que han pensado. Se forma un diálogo improvisado, pero ameno y supongo que conciencidaor. Mario finaliza la conversación con una última cuestión -¿pero seguro que sí han hablado de quienes serían los padrinos?- consigue crear un clima distendido y arrancar las risas de los asistentes. Ahora aparta el altar para hacer sitio y poder poner al frente la palangana con agua y realizar el sacramento, no hay sitio ni para un alfiler. Mas tarde, para la celebración de la comunión, una nueva mudanza, pues hay que poner la mesa en el centro de la sala, pasando las hostias y el vino a los asistentes de mano en mano. Así parece mas una cena, que esas largas colas que se forman normalmente en las Iglesias para que te den una hostia y a palo seco. Pero el momento estelar es cuando el cura dice -Ahora vamos a darnos la paz, pero con cuidado de no tirar nada. Y de pronto en ese reducido espacio empieza a moverse la gente de un lado a otro, dándose la paz los unos a los otros, pero no paran hasta no haber saludado a todos. Y nosotros allí en medio siendo besados y abrazados por esas gentes que nos tratan con afecto y cariño.
Tras la misa volvemos a casa para tomar el almuerzo. Conocemos a Cecilia y Camila, la veterana y lajoven del elenco de Hermanas. Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, fundada por Santa Rafaela (una andaluza). La vivienda es modesta, pero seguramente una de las mejores de la comunidad. Tomamos empanadas y ensalada, sin beber mucha agua, pues todavía no hemos podido olvidar lo que nos contaba Silvia sobre la contaminación que hubo en el agua tiempo atrás, cuando encontraron restos de cianuro vertido por la fábrica de papel localizada en las cercanías (al mas puro estilo Erin Brokovich). Ahora están anañizando la relación de la contaminación con las extrañas muertes en los últimos años de jóvenes en la comunidad.
Tras almorzar con una amena charla y concretar mi colaboración para informatizar el registro de pacientes psicoterapeúticos, nos tenemos que volver. En el bus coincidimos con Camila, a quien tenemos la oportunidad de conocer mas en profundidad. Una joven monja de unos treinta años, guapa, de voz dulce y tranquila, con un tatuaje en la mano que llama mi atención. Es una agradable compañía, nos cuenta su vida y sus inquietudes, y los planes la Iglesia para su formación con los viajes por Europa.
Al llegar a Capital nos vamos a casa a descansar. Ha sido un día duro lleno de emociones. Mónica ha recordado su viaje (truncado) a Guatemala donde iba a colaborar allí con otras monjas, y también los dificilmente entendibles motivos para que su prima esté en clausura, con todo lo que hay que hacer aquí fuera...
Tras el descanso vamos al cine a despejarnos. "Ficció", la última de Cesc Gay, que aunque no es argentina, la une con este país el galardón del Festival de Mar de Plata. Nos encanta, disfrutamos del buen film que nos hace sentir fuertes emociones.

16 ago 2007

Anahí, una actriz que cayó del cielo

El otro día, estábamos en la puerta del cine. Acabábamos de ver "Asesinados en Floresta". Un duro documental sobre el asesinato a sangre fría de tres jóvenes a manos de un policía. Además, en la sala estaba una de las madres de los chicos asesinados, lo cual hacía, aun mas si cabe, tener presente la realidad del mismo y la "tremenda" cercanía de los hechos. Estábamos allí parados en la puerta tratándonos de recuperar del chock del film y tras haber saludado a esa madre a la que no sabíamos bien que decir para hacer mostrar nuestra afinidad con su causa. Pues en esas apareció Anahí, quien con su amplia sonrisa y su limpia mirada nos entregó un folletín de una obra de teatro. Le preguntamos si conocía algo de la obra y su respuesta nos disipó cualquier duda -Actúo en ella- replicó. Así que no pudimos mas que rogarle que nos contara algo de ella para tratar de conocerla. Nos hizo un breve resumen, lo cual tras ver la obra descubriríamos que era muy acertado y nada fácil de realizar. La obra era los sábados a las ocho, pero como este fin de semana pensábamos ir a Tigre quedamos en que quizá asistiríamos a la función de la próxima semana.El sábado nos levantamos tarde, y renunciamos al plan de Tigre, cambiándolo por el de ir a la zona de Palermo y almorzar en el restaurante japonés que teníamos pendiente de conocer. En la guía indicaba la dirección: Fitz Roy nº13. Así que tomamos el subte que llevaba a esa zona de Palermo, la estación Dorrego. Recorrimos toda la Avenida, buscando el comienzo para llegar al número 13. Cada vez nos alejábamos mas de una zona que pudiera hacer pensar que se encontrara allí un restaurante cualquiera, y mucho mas uno de comida japonesa. En las poco concurridas calles solo había talleres de lavado de coches y locales abandonados, desde luego no nos parecía la mejor zona para abrir un restaurante asiático, a no ser que se llamara "El Chino Chungo". Obviamente al llegar al número 13 confirmamos que se trataba de un error tipográfico en la guía, pero seguíamos desconociendo la dirección real. La única opción era recorrer toda la calle hasta encontrar en qué número se encontraba. Al llegar al 1400 vemos que en nuestro mapa de bolsillo tenemos anotada una cruz en la calle perpendicular a una sola cuadra. No recordábamos a qué correspondía esa cruz, pero dada la proximidad no pudimos resistir el ir a comprobar. Y allí estaba, en la calle Cabrera el Teatro Viejo Palermo que unos días antes nos había recomendado Anahí en la calle Corrientes. Jugadas del destino. No estaba en nuestros planes ir esta semana a verla, pero el destino nos había llevado hasta allí, y justo un sábado y ya a pocas horas de la función, por lo que decidimos tomar algo por allí cerca hasta que diera comienzo. Pero las casualidades, quizá como los problemas, dicen que no vienen solos, y unos metro mas abajo, en el 1613 de Fitz Roy encontramos el restaurante japonés que andábamo buscando dieciseis cuadras mas abajo. Se pueden imaginar la extensión de una ciudad como Buenos Aires, como para que a menos de una cuadra de distancia se encontraran dos de los sitios que queríamos localizar. Desgraciadamente el restaurante ya estaba cerrado, pero al menos sabíamos ya donde se encontraba. Almorzamos en el que estaba anexo, que nos obsequió con una buena comida y una agradable música de Enya en un local muy buen ambientado. Tras el almuerzo quisimos ir a tomar un café y hacer tiempo. Andamos una cuadra más y nos acordamos que en la siguiente calle perpendicular, Honduras, estaba aquel café-librería que conocimos algunos días antes y que nos gustó tanto, no solo por los libros, sino por el rincón de sofá tan apetecible para leer un libro frente a una buena taza de café. Y ya van tres! lugares que visitamos en una cuadra de distancia. Lo anotaremos para esa ciudad ideal que todos llevamos en la cabeza. Tras un reconfortante café (con crema) y un poco de lectura nos dirigimos al teatro. Disfrutamos de una obra de "creación colectiva" que nos hizo disfrutar y también "reflexionar". A la salida esperamos a Anahía para saludarla y felicitarla. Supongo que uno puede comprobar que una actriz es buena cuando tras ver a su "personaje" hace irreconocible a la "persona", y no por una cuestión de maquillaje, sino por la laboriosa construcción de un personaje que se ganó nuestra admiración. Nos desveló las fuentes de inspiración que utilizó para construirlo, un secreto que agradecemos compartiera con nosotros, además de que su aparición días antes nos desvelara su existencia. Gracias.

9 ago 2007

Buenos Aires

Instalados en un apartamento de la Avda. Belgrano nos disponemos a conocer los rincones de esta gran ciudad. Hemos callejeado por el centro de la ciudad por la típica plaza del congreso donde dia sí y otro también se suceden las manifestaciones de un pueblo ya un poco "quemado" con las intituciones políticas y sus dirigentes. La histórica plaza de Mayo, donde cada jueves siguen concentrándose las madres de desaparecidos para que no se olvide lo ocurrido. Las tiendas de Palermo , donde en preciosas casas restaurdas de principio de siglo se instalan lujosos comercios y restaurantes. El ESPECTACULAR mercadillo dominical de San Telmo, donde entre todo tipo de artesania puedes escuchar grupos de músicos en directo , bailarines de tango que te hacen perder la respiración y todo tipo de espectáculos de lo más variopinto, pero todos de gran ingenio y talento.
Hemos tenido también la oportunidad de visitar los teatros de la Avda. Corrientes, justo a tiempo para ver la ultima función de "Dias Contados" con Cecilia Roth como protagonista. Gran actriz, pero lo mejor el inteligente y rápido guión, muy muy ingenioso, pura envidia, y nada de sana, que eso no existe.
También tiempo para reencontrarme con el cine, que ya había ganas. Películas argentinas como XXY o Una novia errante e italianas como Il Caimano de Moretti que estaba pendiente.

Pero para sentirse en Buenos Aires también hay que dar clases de tango, jugar al truco, tomar Quilmes, asados, pizzas, gancia, Fernet con Coca-Cola y mate, mucho mate.

29 jul 2007

La prensa se hace eco

Una noche, tomando unas cervezas en Stroeder con los chicos de allí conocí a Jabier Garcés, un periodista del diario La Nueva Provincia, y tras conocer mi viaje me dijo que le gustaría hacerme una entrevista para publicar un artículo en su periódico. Me ofrecí encantado. Me marchaba al día siguiente, así que por la noche quedamos en su casa para charlar un buen rato de forma distendida, ante la presencia de su grabadora, acerca de lo que estaba siendo mi viaje. Por la mañana, antes de mi marcha nos citamos para hacer una sesión de fotos que pudiera ilustrar el artículo. Hoy, coincidiendo con mi llegada a Buenos Aires me avisa que ha sido publicada la nota. Ilusión y sorpresa, la prensa se hace eco.

http://www.lanueva.com.ar/07/07/29/77t107.sht

Buenos Aires querido

Hoy he llegado a Buenos Aires. Ésta es el fin de un viaje y el comienzo de otro. Aquí finaliza mi travesía en bici por el continente sudamericano, atravesando tierras de Chile y Argentina. Han sido casi 2500 kms. Cincuenta jornadas cargadas de anécdotas, vivencias y experiencias que ya quedarán para siempre grabadas en el recuerdo de la vida. Ha habido jornadas de frío, lluvia y viento, pero nada ha impedido que me alegre de haber decidido realizar este viaje. Me llevo mucho mas de lo que podía imaginar. Creo que estos son de los viajes que te pueden marcar en la vida. Por su duración, por su profundidad, porque me he quitado la coraza y me he tirado sin protección a las sensaciones, a las relaciones, a dejarme llevar por las emociones. Decubrir a la gente y dejar que la gente te descubra, ha sido maravilloso. Y desde luego este viaje no lo he hecho solo, os he sentido muy cerca a todos. A Mónica, a la familia, a los amigos, a los "nuevos" amigos del viaje,.... Todos reunidos en esa "torre de babel" que ha sido este blog. Nunca imaginé que pudiera darme tantas satisfacciones. Un diario para el recuerdo enriquecido por vuestros comentarios que pienso guardar para siempre. Gracias por hacerme sentirme bien.



Y ahora comienza un nuevo viaje. Mónica llega mañana en la tarde al aeropuerto. Un reencuentro muy deseado, porque una cosa no quita la otra, y el que haya disfrutado de este viaje en solitario no quiere decir que no la eche de menos, y mucho. Tenemos por delante mas de un mes para disfrutar de este. Me apetece mucho.

Sabado 28 (J 51) Despedida de Mar de Plata

Ya viene siendo habitual que mi marcha de los sitios es costosa, pero ciertamente son los momentos mas difíciles del viaje.

Dejo Mar de Plata, un lugar que ya no reconoceré solo por el festival internacional de cine, sino por los momentos que allí he pasado. El hostel Casagrande, la gente que allí trabaja y los viajeros con los que compartir grandes vivencias en esa antigua casona.

He disfrutado del lugar: su mar bravo; sus playas de arena y acantilados; sus calles de la ciudad; su Sierra del Padre y la laguna. Pero sobretodo he disfrutado de la gente: Abel, Andrés, Ana, Erla, Selina, Mariella, Leo, Erik, Emanuel, Nico, Liza, Gabriel, Sebastián, Darío, Greta, Maui,...y todos aquellos que me han hecho pasarlo bien.



Ayer me despedí de la ciudad en la playa con Maui y Emanuel. Emanuel es el que me ha dado sabias nociones de como jugar al "truco", pero también sobre otras muchas cosas mas de la vida. Un tipo cuyo esterotipo podría parecer el de un joven desocupado, que no para de fumar marihuana y que no tiene ningún rumbo en su vida, pero el individuo está muy lejos de todo eso. A sus diecinueve años, que no los aparenta, es una persona muy inteligente, quizá demasiado, y eso le hace atormentarse en exceso. Vive todo el tiempo a un palmo de lo que pasa a su alrededor, una altura peligrosa en algunos momentos, pero de la que le cuesta bajarse, pues dentro de su cabeza el mundo gira a otras revoluciones. A Maui la conocí ayer en Casagrande, ya no vive allí, pero sigue apareciendo de vez en cuando. Ayer tuve la oportunidad de hablar bastante con ella y conocerla. A sus veintipocos años ya conoce bastante sobre la dureza de la vida. Empezó a visitar psicólogos con apenas seis años, por asuntos familiares que se hace duro imaginarlos, pero es una persona fuerte, que está sabiendo superar todo eso de una manera encomiable, con mucha personalidad y formando un carácter envidiable. Con gran sensibilidad y amor a la vida. Fue ella la que nos invitó a despedirnos de la ciudad en la playa tomando un mate mientras veíamos amanecer. Hacía un frío que pelaba y mi garganta no paraba de toser, pero mereció la pena. Un momento para disfrutarlo, para recordarlo, para guardarlo para siempre, como el adiós a este bello lugar donde tanto he disfrutado.

28 jul 2007

Jueves 26 (J 49) Sierra de los Padres

Hoy he quedado con Darío para dar unas pedaladas. Anoche estuvimos tomando unas cervezas en el hostel. Encargamos unas pizzas y nos quedamos aquí echando unas risas alrededor de algunas Quilmes. El ambiente fue muy bueno, con la gente chamuyando y divirtiéndonos un poco. Por eso hemos quedado tarde. Son las doce y Darío aparece con una montainbike que le han prestado y el mismo "look" que llevo yo: zapatillas de trekking, mallas térmicas y pantalón corto, parecemos hermanos, ja!. Antes de ponernos en ruta Abel nos invita a ver su clase de tango. Es un experto bailarín de tango. Un baile con una gran plasticidad y una complicada coreografía que ejecutan a la perfección. Me invita a recibir clases, pero se me antoja que se requiere mucha mas habilidad que la necesaria para mover las piernas en sentido circular sobre una bicicleta.
Salir de Mar de Plata en bici no es fácil. La ciudad es muy extensa, por lo que prácticamente los primeros diez kilómetros son para salir de la urbe. Luego nos perdemos entre carriles de tierra, o mas bien de barro, pues las lluvias de los últimos días los han complicado un poco, pero los sorteamos bien y disfrutamos de la excursión. Darío es un tipo culto y argentino, por lo que practicamente toda la ruta la pasamos conversando, y además, como es un consumado deportista puede pedalear y charlar al mismo tiempo. Practica el triahlon, y creo que es la primera persona que conozco que ha realiazado una prueba de iron-man, todo un deportista sin duda. Yo mientras callo, y trato de conservar todas las energías para seguir el ritmo.

En lo alto de la Sierra nos tomamos una gaseosa para hacer un alto en el camino y que yo pueda reponer fuerzs para continuar su ritmo sin perder el hígado. Luego continuamo hacia la laguna donde damos un corto paseo antes ed volver a Mar de Plata, pues se nos está echando encima la noche. Una divertida excursión donde me lo he pasado muy bien por la compañía y donde he aprendido mucho al lado de un ciclista de verdad (Ya sé que el problema de las manos es por una incorrecta altura del manillar. Habrá que solventarlo).



Por la noche en el hospedaje organizamos una cena e choripan y cervezas. Acabamos jugando al truco, al que poco a poco voy aprendieno. Es un juego de cartas argentino, algo "trucho" en el que la picardía es parte del juego. Es como el mus, pero jugado con "acento" argentino: redivertido.

Distancia: 69.56 Vel. Media 14.4 Vel. Max: 44.8 Tiempo bici: 4h49min

Distancia Total: 2.395,70

25 jul 2007

Mar del Plata

Para los que hemos nacido junto al mar, las ciudades costeras tienen algo especil que es difícil de explicar. Cuando llegas a una ciudad y tras atravesar sus calles llegas a una costanera desde donde puedes contemplar la inmensidad del mar con todos los sentidos, te sientes bien. Esta es una ciudad de esas. Además es invierno, y eso permite disfrutarla sin la masificación de los turistas que vienen en periodo estival. A mí me recuerda a San Sebastián, una preciosa playa pero un frío que pela, eso sí, aquí no hay ninguna playa de La Concha.
En la costanera conocí a Greta, una bonaerense afincada acá, profesora de educación física, escritora y fabricante de ricas barras de cereales que vende allí mismo. -Si no paras no podrás probarlas-, me indica mientras paso en bicicleta mirando su puesto tratando de adivinar lo que vende. Me da envidia, no sé si sana o no, el saber que está a punto de terminar de escribir su primera novela, pero como me dijo una persona muy sabia, con la envidia no se escribe, mejor utilizar un bolígrafo, un montón de papel en blanco y la imaginación. Tras charlar con ella un rato sigo hacia las playas del sur. Una tranquila carretera bordea la costa entre playas y acantilados. Aquí hay playas privadas o concesionadas, por lo que entre la belleza natural de algunos parajes se encuentran los horrores de balnearios o "resorts" ocupando la arena casi hasta el agua, una pena, un lastre que tendrán que superar. En el paseo me agarró la lluvia, por lo que tuve que regresar antes de tiempo, y a la vuelta conocí a Darío, un ciclista de esos de verdad. De los que llevan una bici que se levanta con el dedo meñique, de los que conocen la marca de cada uno de los componentes y de los que me miran con una cara de extrañeza cuando le digo que llevo mas de dos mil kilómetros con la mía. Un argentino que estuvo afincado en Francia y que conoce la cultura española a la perfección. Es agradeble charlar con él y quedamos para ir mañana a hacer una excursión por la sierra. Espero poder resistir el nivel de la prueba, seguro que lo pasamos bien.

Anoche estuve tomando unas cervezas con otros viajeros del hospedaje. Erik, un sueco que aprendió español en sevilla y todavía conserva algo del acento andaluz, y Lisa, una arquitecto panameña que está haciendo aquí su tesis doctoral compaginándolo con su pertenencia a una secta donde lo mas importante es el poder. Entre botellas de Quilmes y risas pasamos un momento muy agradable. A Erik lo conocí un día antes cuando se disponía a seleccionar una película del estante del hospedaje y le recomendé el "Viaje de Shihiro" una película de animación japonesa que aprecio gracias a la explicación de Robert cuando la vimos en Benahavís hace ya algún tiempo. A los dos minutos de proyección la película fue suspendida por votación popular, y es que sobre gustos... Al final acabamos viendo Battle Royal, una película japonesa mezcla entre La Naranja Mecánica y Pulp Fiction. Un poco violenta, pero película de culto.



Dis: 56.52 Vel. Media 13.7 Tiempo de bici: 4h 6min



Distania total: 2.326,14kms

22 jul 2007

Adiós a Sierra Ventana

En apenas unas horas tomaré un bus hacia la costa y dejaré Sierra Ventana. Han sido unos dias maravillosos y de nuevo me he vuelto a sentir enganchado. Me costará dejar también este lugar y es que queda aquí gente que conocí. Grandes momentos en el Sol y Luna desde el primer momento que entré y conocí a Pachu y a su chica Ana; las buenas cenas como el lomo con la salsa de hongos, el vino Vasco Viejo y la "pizza libre" de la mano de Leandro en su primer día de trabajo; la música argentina de los 80 y de ahora (Divididos, Los Pelotas, Callejeros, Versuit Bergarabat, Soda Stereo,... y la Argentinidad al Palo!) hasta las seis de la mañana; Santiago y su relación con él como si nos conociéramos de toda la vida, y su chica Lucía; las sorpreendentes conversacioneso con Fernanda a sus 19 primaveras; conocer a la dueña del local y conocer sus planes para el futuro; Juan, su gran corazón y la enorme bandera Quilmes que insiste en regalarme; el barman, el pincha discos, el mesero, Maximiliano el guardaparques; los agentes forestales Lucía y Guillermo; Jessica y Cuján del jardín botánico; el bar Che-Pepe, sus vasos de ganzia y las contraidicaciones para la migraña; las partidas en el "pull" o las reñidas partidas al truco, ese juego de naipes primo del mus que aprendí en Stroeder; la lucha contra la tristeza de la chica del cibercafé; el cuello amarillo del Carpintero rupestre (Field Flicker); la subida al cerro Ventana con mi estado griposo y los momentos de paz en la Garganta Olvidada; los chistes sobre gallegos y sus cabezas cuadradas;...todos forman ya parte del recuerdo de este lugar.



Son muchos los momentos y sensaciones aquí vividos como para que a uno no se le encoja un poco el corazón al decir Adiós!

Imágenes "truchas"









Pasa tú que a mí me da la risa....








Supongo que será un cruce peligroso....



El mejor asado del mundo en: STROEDER!

El mejor equipo del mundo....

21 jul 2007

Viernes 20 (J 43) La Ventana



Hoy toca un poco de trekking. Así que dejo la bici en el hotel y tomo el omnibus hasta el Parque Regional. Hay varias rutas, pero elijo la Subida a la Ventana para ver el hueco que le da nombre a la Sierra. Un recorrido de varias horas de caminata con bastante desnivel. Hacer tanto esfuerzo para ver un agujero (y de piedra!), estamos locos.


La subida merece la pena, pues se recorre un espeso bosque y en la cima se puede contemplar una hermosa vista del valle. Algo mas de una hora de subida para un gran deportista como yo que a pesar de estar un poco griposo tuve que imponer un fuerte ritmo para separarme del resto de los excursionistas, que aunque no eran muchos, la montaña es mejor disfrutarla en silencio. El cielo despejado permitía un bonito día soleado, aunque el frío no lo quita nadie, y a pesar del esfuerzo de la subida no sobran las prendas de abrigo. En la cumbre momento para disfrutar del paisaje, del silencio y aprovechar para comer algo y reponer fuerzas, que todavía hay que bajar. (Chingolo, Gaucho Serrano, Aguila Mora).
Cuando regreso al punto de partida todavía faltan cuatro horas para que pase el único omnibus de regreso a la localida de hospedaje. Así que intento hacer dedo. No recuerdo haber hecho dedo antes, pero bueno, todo es ponerse. Voalá! el segundo coche que pasa es un guardaparques que va justo al mismo destino. Maximiliano un joven amante de la naturaleza y ex-jugador de Rugby (aquí se pronuncia "ragby") que fue tentado por un equipo de San Sebastián pero que prefirió quedarse aquí con sus Parques y su naturaleza. Gran tipo.

Jueves 19 (J 42) Sierra de la Ventana - Saldungaray - Sierra de la Ventana

Hoy me he levantado algo griposo, y claro no me atrevo ni a tomarme una aspirina, así que ajo y agua. Voy a la oficina de información y decido hoy hacer una excursión por los alrededores y dejar para mañana el trekking de Villa de la Ventana.

La excursión en bici ha sido dura. He ido a Saldungaray, la localidad vecina, y aunque el recorrido era corto el fuerte viento ha endurecido la jornada. Pero a pesar del desgaste se ha disfrutado mucho del paisaje, de la tranquilidad del sendero nada transitado (es una alegría salirse de la ruta), de los pájaros, arroyos y demás efectos naturales.

Al llegar de vuelta a Sierra de la Ventana subo al Cerro del Amor (que poquito falta para la llegada de Mon...) y un paseo por la orilla del Río Sauce Grande.

De regreso me voy al hotel a descansar la siesta (¿me estaré acomodando?). Una ducha y salgo al ciber para tratar de actualizar el blog. Me encuentro con Mon en el chat y charlamos un buen rato, disfrutamos mucho la conversación y nos sentimos cerca. Falta muy poco para el reencuentro y ambos lo deseamos.

Luego al bar Sol y Luna a comer algo que no solo de fruta vive el hombre. Es el mismo sitio donde anoche me tomé la cerveza y es como volver a un lugar conocido, esa sensación de conocer, que te saluden y de que te hacen sentir bien. -Pachu, una Quilmes!



Dist: 35.68 Vel. Media: 11.1 Vel Max: 26.6 Tiempo bici: 3h 11min



Distancia Total: 2.159,15

20 jul 2007

Miércoles 18 (J 41) Bahía Blanca - Sierra de la Ventana

En información me indican que el mejor camino para ir a Sierra de la Ventana es por la ruta 51, pues la 33 está muy transitada. Pero Sierra de la Ventana está a más de 100 kms, y tras la dura jornada de ayer, mejor buscar un lugar intermedio donde hacer escala. Además estará en alto, supongo, por aquello de "sierra". El caso es que solo hay un sitio intermedio donde podría hacer escala, el Cabildo, pero no puedo confirmar si está o no disponible. Hablo con la municipalidad del lugar y me indican que vuelva a llamar en una hora para tratar de localizar al dueño del hospedaje y confirmarlo. Mientras doy un paseo por Bahía Blanca: la plaza, el paseo de las esculturas, el paseo de Mayo, el mirador, ... y cuando llamo me confirman que no hay posibilidad de hospedarme, así que no sé que hacer. Vuelvo a la oficina de turismo para tratar de ver las posibilidades de salir de Bahía Blanca. Me indican que hay un tren que hace el trayecto y sale a las siete de la tarde. Me parece una buena opción, así puedo recorres la ciudad y marcharme al caer la tarde. Al salir de la oficina un señor me espera junto a la bici -¿es tuya?- me pregunta. Me vio ayer pasar al llegar a la ciudad y hoy al ver la bici le apetecía conversar conmigo. Es un señor mayor, me comenta que hoy le han dado la jubilación y que es su sueño recorrer en bicicleta. Es un ciclista de los de verdad, de esos que se hacen tres mil kilómetros al año (todos los años), y que reconoce la marca de la cubierta de mi bici y esas cosas. -Es una bici normalita, no es de marca ¿no?- me indica con un aire como de asombro. Ubaldo, que así se llama el flaco, es un tipo entrañable, simpático, con barba y, por supuesto, acento argentino. Otra vez siento como si no estuviera allí, como si lo estuviera viendo en una película. Estoy encantado. Conversamos allí mismo, sentados en la puerta de la oficina de información. Me recomienda la opción del tren, así que tras despedirnos me voy a ver la zona del puerto, aprovechando que tengo unas horas hasta la partida del tren. Me había dicho que allí podía comer buen pescado, pero cuando llego ya están los sitios cerrados, así que vuelvo al centro para buscar algún sitio para comer. El problema es encontrar algo abierto y que además tenga algún sitio para dejar la bici, porque con el equipaje y todo, dejarla en la calle puede ser un poco arriesgado. Pero el cicloviajero siempre sale adelante, y encuentro Piazza, un lugar agradable donde tomar una Quilmes 3/4, una ensalada especial y un Chop Suey de pollo. Disfruto de un buen almuerzo y una buena estancia en Bahía Blanca antes de mi marcha

Algo mas de 2000

Antes de comenzar el viaje no sabía hasta donde llegaría. Desconocía mi forma física, la climatología, el comportamiento de la bici, ... sabía que era un viaje que se organizaría sobre la marcha y que ya se vería lo que iría saliendo. No podía pensar que todo fuera tan bien (a pesar de la alergia) y que llegara a superar los 2.000 kms de pedaleo. He disfrutado tanto.... Me cuenta Mariquilla que mi viaje parece un "tour" pues da la sensación que doy es que voy un poco a la prisa y que no me detengo todo el tiempo que me gustaría. Puede que sea algo de cierto, pero quiero pensar que el viaje está pensado como una "itinerancia" y que no siempre me puedo quedar todo el tiempo que quisiera. Tengo la sensación de que si me hubiera quedado en cada sitio todo el tiempo que hubiera querido, todavía estaría en las primeras etapas, pero por otro lado, me alegro de haber ido continuando, y haber ido conociendo nuevos lugares, nuevas sensaciones, nuevas oportunidades. Es algo así como tomar un poco de cada sitio en lugar de epacharme de lo mismo, como una caja de bombones (sensaciones) surtidos. Me llevo mucho de cada uno de los sitios. Quiero pensar que también dejo algo, pero de lo que sí estoy seguro es que es mucho lo que me llevo. El viajar en bici te impide ir acumulando peso en el equipaje, así que nada mejor que acumular imágenes en mi memoria, recuerdos y sensaciones. Han sido dos mil kilómetros inéditos, cada uno con su peculiaridad, muy distintos unos de otros, y todos me han dejado algo (además de un desgaste en las cubiertas, ja!). Y sigo.

Martes 17 (J 40) H. Ascasubi - Bahia Blanca

La cena de ayer no fue muy buena, pero al menos he descansado bastante. Me dispongo a afrontar la última etapa hasta Bahía Blanca. Serán mas de 100 kms y el día amanece lluvioso. Esto parece que no va a ser fácil. Me pongo en ruta, y poco a poco voy avanzando, aunque el viento en contra lo pone aún mas difícil. Afortunadamente a las dos horas desaparece la lluvia y me puedo quitar el traje impermeable. Creo que el cuerpo se ha ido poniendo en forma a lo largo del viaje, y finalmente me cuesta menos de lo que pensaba. La llegada a Bahía Blanca es bien fea, por una carretera que mas bien parece un basurero, ya casi cae la noche, así que me dispongo a buscar rápido un hotel. En el primero que entro es muy caro y sigo la búsqueda, pero agarro un folleto de la actividad cultural de la ciudad, uno de los mejores atractivos de esta ciudad. Finalmente encuentro uno mas modesto y puedo darme una buena ducha caliente tras la paliza de 112 kms, creo que la jornada mas larga del viaje, y puede que la mas dura. Lo del viento es peor que el frío e incluso la lluvia, pero está superado.

En la guía veo que hay una obra en el Teatro Municipal y me animo a ello. Es a las nueve, por lo que tengo tiempo para ir antes a comer algo, y es que estoy muerto de hambre tras la larga pedalada. En la guía (por fin sirve para algo) aparece un restaurante de comida italiana junto al teatro. Una buena lasaña de carne y espinacas me vendrá fenomenal para recuperar las energías gastadas en la jornada.

"Algo descarriló" se llama la obra de teatro, dirigida por un joven Santiago Gobernori e interpretada por tres actores. Es una obra liviana pero muy divertida. Al finalizar el director y los actores ofrecen un coloquio atendiendo a las preguntas de los asistentes y explicando cómo se formó la obra. Muy buen ambiente en la sala. Al salir, Raúl el director del teatro me aborda y me pregunta si ando viajando (no sé si lo llevo escrito en la frente, o es que soy el único que va al teatro con un cortavientos de bici, ja!). Charlamos un rato en el hall del teatro y finalmente me ofrece unirme a ellos para ir a cenar algo. Me excudo tras el cansancio de la jornada, pero creo que realmente es mi timidez la que me impide ir. Otra vez será, hoy me voy al hotel a descansar.



Distancia: 112.28kms Vel. Media: 16.3 Tiempo de bici: 6h 53min



Distancia Total: 2.083,71

Lunes 16 (J 39) Stroeder - Hilario Ascasubi

De Stroeder también me cuesta marcharme. Me habían ofrecido quedarme un día más, pero creo que había llegado el momento de marcharse. Habíamos quemado muchos cartuchos y el lunes hace también que ellos tengan que volver a sus obligaciones. Así que tras la sesión fotográfica de Jabier, que quién sabe si algún día se publiquen en la "Nueva Provincia", pongo rumbo hacia Bahía Blanca. Antes habrá que hacer una escala, pero no lo tengo claro. Será Pedro Luro o H Ascasubi, dependerá de como me encuentre de fuerzas, pero la idea es avanzar lo más posible para que la jornada de mañana no sea muy dura. Finalmente, y a pesar que el día amaneció lluvioso y había viento en contra, consigo llegar a Ascasubi, bueno, mas bien a la estación de servicio, pues pasé por el pueblo y no había nada, ni un hospedaje ni ningún sitio donde comer algo. Meno mal que junto a la gasolinera hay unos apartamentos donde me puedo quedar. No va a ser una noche muy divertida y no va a ser la mejor cena, pues solo puedo aprovisionarme de lo que encuentro en la tienda de la estación.

Afortunadamente encuentro en la televisión una película interesante. Hace mucho que no veía cine, así que disfruto con Jeopardy de Sturges que no la había visto, mientras ceno sandwiches y galletas. No sé si esto me dará las fuerzas necesarias para los ms de 100 kms de mañana, pero bueno, no había otra opción.



Distancia: 101.70 Vel. Med: 16.2 Tiempo de bici: 6h 15min



Distancia total: 1961,43

Domingo 15 (J 38) Puro asado argentino

Es difícil explicar ahora las sensaciones, pues no sé como contar lo que uno siente cuando un grupo de amigos te abre sus puerta para unirte a ellos y sentirte uno más, o mejor que uno más.

Con puntualidad casi británica a las trece horas aparecen en la puerta del hospedaje. Vienen en un viajo camión Mercedes de carga, de esos que por aquí llaman "gorila" y con él vamos pasando a por el resto de la gente. Es como una película, como si estuviera viendo todo aquello sin estar allí. Es todo muy ajeno, pero ellos lo hacen tan cotidiano que me siento uno más pero sin serlo.
Llegamos al rancho y Pablo ha comprado la carne para el asado y nosotros nos hemos sencargado del pan y el vino ("pelota dominada" que dicen por aquí). Todo listo, Pablo con nociones de experto prepara el fuego mientras nos animamos con unas copas de vino con sifón.
Tomarse un asado en Argentina es casi obligado, pero hacerlo con ellos en su casa es todo un lujo que he tenido la suerte de disfrutar. Lo pasamos muy bien, la carne está para chuparse los dedos, pena que el partido no acabó con el resultado esperado. Me han dado todo su afecto y me han demostrado que la amistad no es cuestión de tiempo, sino de principios.

Gracias a Piri, Calvo, Pablo, Damián, Silvio, Jabier,...y todos por hacer que Stroeder quede para siempre clavado en mi memoria. Ha sido un placer.

19 jul 2007

Entre amigos

Ayer al final encontré un bar, já!. En principio un pequeño punto en el mapa puede parecer insignificante, incluso no venir en las guías de viaje, por considerarse que no hay nada deinterés para los turistas. Ypuede que sea cierto, pero es que nunca me he considerado tal, mas bien me gusta identificarme como "viajero" (ciclo-viajero). Antes de llegar a Stroeder pensaba que sería un lugar de mero tránsito. Una parada "técnica" a mitad de camino entre Viedma y Pedro Luro, justa para descansar y seguir al día siguiente. Pero la realidad fue muy distinta, y he encontrado en este rincón del mundo una experiencia difícil de olvidar.


Ayer por la noche estaba dando vueltas por el pueblo tratando d encontrar un sitio para tomar una cerveza, y cuando ya estaba a punto de morir congelado encontré a unos chicos que andaban por la calle y me indicaron un lugar. Una buena Quilmes 3/4 y el vaso helado. Aquí si que saben lo que uno necesita tras una dura jornada de pedaleo. Al rato los muchachos también fueron al bar y comencé a sumergirme en un grupo de amiguetes de Stroeder que nunca olvidaré. Piri y Silvio son dos amigos que trabajan pintando una casa en las afueras del pueblo con Pablo, otro amiguete que me dicen luego conoceré. Se nota una muy buena química entre ellos, son amigos de toda la vida, y se entienden a la perfección. Pero además me hacen sentir muy cómodo y pronto me ofrecen su amistad, me hacen sentir bien y me tratan como un gran invitado.


Después apareció Jabier (con b), el corresponsal del periódico regional, quien se interesa por mi aventura y me propone hacer una entrevista para preparar una nota que quizá publiquen, ja!


Luego vamos al bar de otro amigo y nos reencontramos con el resto de la pandi...Pablo, Damián, Silvio, Marcelo,... y entre risas y tragos de vodka nos vamos adentrando en la noche. Al final acabamos en el boliche para tomarnos la penúltima y despedirnos hasta el día siguiente. Me han ofrecido quedarme e invitarme a una asado en el rancho de uno de ellos. Se ha organizado sobre la marcha, y quedamos en que pasan por mi hospedaje a eso de la una para ir al asado y luego a la tarde ver la final de la Copa América entre Brasil y Argentina: puro sabor argentino.

14 jul 2007

Sabado 14 (J 37) Stroeder City

La zona de la estepa Argentina es complicada de atravesa en bici, pues las localidades están muy separadas unas de otras y hay que hace encaje de bolillos para encontrar los sitios donde hacer escala. Desde Viedma hacia el norte la siguiente localidad de relevancia es Bahía Blanca, pero está a casi 250kms, por lo que es necesario encontra un par de paradas. En e nuevo mapa que conseguí de la región de Santiago aparece una localidad llamada Stroeder (con una estrellita al lado que indica que al menos hay estación de servicio. No estoy muy seguro de que allá haya un lugar donde poder dormir, pero a los que he preguntado me dijeron que sí -No vas a econtrar el gran hotel pero algo...- Me dijeron en una gasolinera. Además recuerdo al chico de Bariloche que me dijo que cualquier localidad que está sobre la ruta siempre tiene algo, quizá no mucho, pero algo siempe, y si no, pues nada, que el cicloturista siempre sale adelante.
Así que me pongo en ruta con el plan previsto. Como al final ayer no salí de carrete pues me encuentro bastante descansadito. Y es que aquí hasta las dos de la madrugada la cosa no se anima, y esas no son horas para un deportista (...ni para mí tampoco).
El día es espléndido para pedalear, cielo despejado, buena temperatura,...ummmm a disfrutar. La carretera es totalmente plana, rectas infinitas que se pierden en el horizonte. El camino tiene poco tráfico y está propio para disfrutar de la bici.
A los 89kms de Viedma sale un desvío a la derecha, que según mis cálculos y el mapa debería ser el desvío a Stroeder, que debe estar a unos dos kiómetros de la ruta 3 que es por donde transito, pero no hay ni un mínimo letrerito que diga algo. Ni tampoco veo a nadie a quien preguntar. Pero vaya que mirando a mi alrededor veo que al final del desvío están las únicas casas que se pueden ver en un radio de cincuenta kilómetros, así que sea o no sea eso Stroeder, tendré que descansar aquí. Así que tomo el desvío y a los pocos minutos paa un coche que se cruza en el camino y me confirma que estoy en Stroeder, y lo que es mejor, -Hay hospedaje!, ja!- Stroeder es un lugar en medio de ninguna parte. Doy un paseo por las calles y no encuentro mucha actividad. Paso por delante del hospedaje, pero como es temprano quiero dar una vuelta de reconocimiento antes de alojarme. No veo nada, así que le pregunto a un señor por "el centro" y me mira con cara de póker -Bueno, esto es el centro, ¿que es lo que busca?- A estas alturas ya rapidamente entiendes el mensaje y te das cuenta de que este no va a ser el sábado mas movido de mi vida, pero bueno, aprovecharé para descansar -¿habrá lavandería? porque Internet seguro que sí, si hay vida hay internet.
En el paseo unos chavales que juegan al fútbol en el parque me saludan y me llaman para que me detenga. Conversamos un rato, tratando de responder al bombardeo de preguntas al que me someten, pero muy divertido, hacemos unas risas muy divertidas. Uno de ellos lleva una camiseta del Barca, y le digo que es el mejor equipo del mundo, pero ha discrepancias, ja!. Al final acordamos que el barcelona es solo el mejor club de Europa, poque en América está el Boca. Así que no puedo mas que animarme y retarles a un partidillo (quizá los 93kms me habían sabido a poco). Sobre la hierba del paque disputan el partido Messi, Macherano, Cambiaso, Ronaldinho, Román,... y la brujita Verón, of course!

Distancia: 93.23kms Vel Media: 20.8 Tiempo de bici: 4h 27min Temp. mínima: 4º

Distancia Total: 1859.38

Viernes 13 (J 36) Volvemos a dar pedales

Esta mañana salgo del hotel tempranito para disponer a realizar mi primera excursión tras el achaque de salud. Todo listo, hace un día bueno (seis graditos), el cielo está despejado, coloco el crono a cero y.... mierda! la rueda de alante está montada al revés y el crono no funciona. -Se puede ser mas torpe! Anoche al bajarla del colectivo y montarla no me fijé. Era de noche, pero algo se debía de ver, no???. En fin, eso ya no cuenta, ahora lo mejor es mirar hacia delante. Miro el reloj, son las diez menos cuarto -A las diez estoy ya saliendo! (esto me lo enseñó Ignacio cuando reventé la rueda contra un bordillo en Chinchón a las tantas de la madrugada cuando nos disponíamos a ir a Valdelaguna. Casi tanta pereza como ahora). Así que manos a la obra, desenganchar el equipaje de la bici, voltear la bici, sacar la rueda, meterla de nuevo en la posición correcta, ajustarla bien, poner la bici al derecho y enganchar de nuevo el equipaje. 9.58! ja!
La excursión es a El Condor, junto a la desembocadura del Río Negro, donde dicen se encuentra la colonia de loros mas grande del mundo. Yo no sé si tanto, pero desde luego loros hay para aburrir. El pueblito está a apenas treinta kilómetros, por lo que es una buena ruta para retomar el contacto con la bici y asegurarme que el cuerpo está totalmente recuperado. Al principio cuesta mover un poco las piernas, pues los músculos se han acomodado un poco, pero pronto cojo buen ritmo y disfruto del viaje. La ruta es totalmente plana y el paisaje bastante monótono, pero la cantidad de pájaros (antes de que lleguen los loros) lo hacen entretenido. De pronto en una parada viendo unos ejemplares llamativos con la cabeza roja y negra (Ignacio ayuda!) miro en la base de un poste donde estaban posados y hay una especie de liebre. Pero viéndola bien las orejas no son de liebre. Está totalmente parado, por lo que puedo verlo detenidamente un rato, y me fijo que las patas delanteras son muy pequeñas -¿hay canguros aquí?- me pregunto. Está tan quieto que empiezo a dudar si es de verdad. De pronto se le posa un pájaro en la cabeza, y sigue inmóvil, por lo que deduzco que es de madera y lo habrán puesto allí de recuerdo. Así que guardo los prismáticos y sigo mi camino. Pero la sorpresa fue que al pasar junto al poste el bicho ya no estaba, ja!. Unos kilómetros mas alante, y junto a una pequeña charca pude ver mejor a un par de ejemplares. Todavía no sé como se llaman, pero son una mezcla entre canguro y perro de vieja. Algo muy extraño que se mueve a saltitos, pero bueno, un bicho curioso.

Al llegar a El Condor, me encuentro una localidad típica de veraneo que en esta época anda un poco desolada (por no decir que no hay ni Dios). Una playa enooooooorme y bonitas casas en la costanera, que recorro para llegar al faro, el más antiguo del continente en la patagonia (pos sí). Y de allí me dirijo a los acantilados para ver mas loros. Veo el letrero de "segunda bajada" a la playa, donde me habían dicho que era el mejor sitio para ver un montón de loros. No sé, la verdad es que no veo muchos. Dejo la bici y voy caminando por un sendero, acercándome al borde del acantilado, para ver si abajo en la playa se veía algo, cuando de pronto del acantilado que quedaba sobre mis pies empiezan a aparecer troepcientosmil docenas de loros que de pronto cubren el cielo con sus vuelos mientras su ruido invade todo el acantilado. Espectacular!! cuando se me pasó el susto pude disfrutar de sus colores y belleza mientras me sobrevolaban.

De regreso paso por Carmen de Patagones, la localidad que está a la otra orilla del Rio Negro y donde empieza la región de Buenos Aires. Atravieso el río por un viejo puente ferroviario que en su día fue elevadizo. En patagones no hay mucho que hacer ni tampoco mucha oferta hotelera, por lo que tras dar un paseo por la ciudad y ver la Iglesia, el fuerte y las casas "cuevas" me dispongo a atravesar de nuevo el río hacia el otro lado. Pero esta vez en lugar de volver al puente decido atravesarlo en barca. Hay una pequeña barcaza que cada diez minutos te lleva de una orilla a otra, pero claro, no se yo si con la bici... Sin problema, eso sí, la bici paga como uno mas. Cuando ví la barcaza no podía imaginar donde iría la bici -¿pero dónde pongo la bici?- Sin problema, el mismo barquero agarra la bici y la pone en el techo de la barcaza -¿y el seguro?- Sin problema, como si lo llevara haciendo toda la vida. Así que sanos y salvos llegamos de nuevo a Viedma, tras algo mas de ochenta kilómetros y la confirmación de que el cuerpo está totalmente recuperado.

Distancia: 84.39kms Vel Media: 16.1 Tiempo de bici: 5h 14min

Distancia Total: 1.766,15

Jueves 12 (J 35) Salimos de Puerto Madryn

Esta mañana me levanté decidio a macharme de Pueto Madryn. Puse el despertador a las siete, pues la idea al acostarme era salir temprano para hacer los 135kms que me separaban de Sierra Grande, la localidad mas cercana. Pero la noche y el duende me aconsejaron que mejor pillara un colectivo, pues no parece que hacer una machada en la pimera jornada tras la enfermedad sea la mejo idea. Así que mejor en busete y todos contentos.
Esperé hasta la una, que es cuando salía el pimer bus hacia Viedma. Llego a la estación (de esa que me habían echado unos días antes porque no podían entrar bicis) armado de paciencia y con el objetivo claro, porque me intentaron echar de nuevo, pero esta vez, mas tranquilo y con algo mas de mano izquierda supe controlar la situación. Luego ya vino el pago del sobrecargo de la bici (hasta ahí normal) y el que tenía que embalarla (ahí ya empezamos a tener diferencias). Esta vez no las tenía todas conmigo, pues la afluencia de pasajeros a esta hora me hacía temer que no hubiera sitio en los pequeños maleteros de estos buses de dos plantas. Nervioso esperando el bus, cada vez que pasa un operario de la estación mira la bici y me indica que tengo que embalarla. Por un momento pensé en desarmar las ruedas y buscar unos cartones para embalarla, pero no sabía bien que hacer, así ue esperé. Finalmente llega mi colectivo, el chófer me mia, mia la bici, y me vuelve a mirar -La bici no cabe-, me indica. Pero le enseño el boleto que indica que he pagado (para que quepa) y entonces cambia el tema. Y es que lo del pago por sobrecargo no me ha quedado clao todavía donde va a parar, pero diría que los conductores pillan algo de eso, porque la cosa cambia bastante si lo has pagado o no. Si el gallego ya ha pagado entonces tendrá que caber. Finalmente encuentran un hueco en otro bus que va también hacia elmismo destino y basta con quitar la ueda delantera, no tengo que embalarla. La bici irá en un bus y yo en otro, pero llegaremos, y cómo pude dudarlo, si el ciclotuista siempre sale adelante!.

Tras el emocionante paso por Bariloche y el accidetando paso por Puerto Madryn, llego a Viedma, tras seis horas en un bus "ejecutivo semi-cama". Tras acomodarme en el hotel y un paseo por la ciudad buscando un lugar donde cenar me llama la atención un local llamado "Sal y Fuego" con un exquisito diseño, situado fente a la costanera del Río Negro. Parece caro, pero me meezco un homenaje tras la dieta impuesta por la posible alergia a que se yo. Y además, como me dijo David, un tipo que conocí al llegar a Viedma, para los españoles ahora nada es caro en Argentina. A david lo conocí poque al llega a Viedma, cuando pedaleaba de la estación de bus hacia el centro en busca de hospedaje oigo una voz que me llama. En principio puede parecer extraño que te llamen, pues nadie te conoce, pero te vuelves y confirmas que sí, que te llaman a tí. Un grupo de amigos que tienen una tienda de deporte y claro, ven a un loco en bici con este frío y se piensan que es un deportista. -De donde venís? -eh,...esto...ummm- Y ahora como les digo que vengo de la estación de bus. Se van a desilusionar y yo me voy a morir de la veguenza, así que una mentiijilla de nada -De San Antonio- Una localidad a mas de 180kms!, ya puestos a mentir.... Levantan una ceja, me miran, miran a la bici,... Ellos organizaban una excursión el domingo remontando el curso del río en bici de montaña y regresando en kayak. Plan apetecible, pero no creo que esté hasta el domingo.
Me siento en la mesa del restaurante y me pido una cerveaza mientras estudio la carta. Definitivamente he acetado, me lo comería todo!. Estoy indeciso, no sé qué elegir entre manjares de pescados, mariscos, carnes, verduras,... la mesera me ayuda -¿quiere la recomendación del Chef?- Yo dije que sí, pensando que me diría una lista de recomendaciones del restaurante, pero no, lo que hizo es marcharse para llamar al Chef, quien se presenta en persona junto a la mesa a darme su recomendación. Martín, un chef defensor de la cocina "producto" en la que predomina el respeto por los sabores de cada una de las materias pimas, sin mezclarlas demasiado como hacen los franceses, para que no pierda su identidad. Un tipo majo con el que apetece chalar un rato y contarle que tengo un sobrino que quiere ser cocinero y todo eso, pero allí parado esperando que le preguntes no sabes bien qué decirle, y supongo que él tampoco -Bueno, pues estoy indeciso y no sé si podrías ayudarme- Y sí!, me ayudó, aunque todo lo que me decía me parecía bien, así que al final tengo la sensación de que él decidió el menú: tournedo de lomo con langostinos y cangrejo, acompañado de un buen vino tinto argentino y cerrado con un postre de mousse de dulce de leche. Ummmm. Hoy he estado chateando con mi sobrino Pablo, que finalmente ha sorteado las notas con buenos resultados. Me confirma que sigue pensando en estudiar cocina. En un futuro nos deleitará, seguro!. Será un crack!, bueno, ya lo es.

Miercoles 11 (J 34) Una de médicos

Siete noches en el mismo sitio me parece razón suficiente para intentar la escapada. El cuerpo ya está recuperado del ataque alérgico, pero supongo que acusará el parón de estos días, por lo que la lógica indicaría que ahora habría que retomar la bici poco a poco para ir agarrando de nuevo la forma. El poblema es que hacia el norte de Puerto Madryn lo mas cercano es Sierra Madre, a 135kms. Entre un punto y otro: la nada. Desde luego no es lo más indicado, peo tampoco hay muchas alternativas. La primera opción es tomar un bus y saltarme esta difícil zona de estepa poco poblada, y trasladarme a Viedma, una zona con mas cosas que ver. Pero tras la última experiencia de discusiones y problemas, tomar de nuevo un bus me da pereza. No sé si hablarlo con el duende, pero como le cuente que estoy pensando hacelo en bici, me mata!.

Pero eso será mañana, hoy la idea es volver a ver al médico, para certificar que todo ha pasao y conseguir nuevas recetas para la medicación. Desde aquí y con este seguro todo es un poco complicado, pero finalmente consigo un número local de Argentina donde poder dirigirme directamente. Desde aquí me indican un hospital privado donde puedo acudir: el sanatorio de la ciudad. Al llegar al centro uno se cuestiona el dinero que pagó por el seguo, pero bueno no hay otra. Me vé un médico general, que me llama varón (creo que me habían llamado muchas cosas, pero "varón" creo que nunca). Tras ver el estado de mi piel, todavía algo rojiza, enarca una ceja y me dice que esto tiene que verlo el dermatologo -Zapatero a tus zapatos- dice. Y me indica que él no cree que sea una alergia. Ya empezamos!. Llamo de nuevo al seguro para conseguir una nueva autorización y ver al especialista, pero no tienen acuerdos con ninguno de la zona, por lo que me indican que busque yo al que quiera y luego me lo reembolsan. Vaya kilombo! busca ahora un dermatólogo aquí. A estas alturas mis dudas sobre el seguro se disipan, lo tengo claro, este seguro no es bueno. Pero bueno, yo me encuentro mejor y he conseguido que me de nuevas ecetas, así que paso del dermatólogo y si veo que vuelve la rojez me vuelvo a tomar la medicación. Listo el pollo! Mañana nos movemos, si o sí.