29 jul 2007

La prensa se hace eco

Una noche, tomando unas cervezas en Stroeder con los chicos de allí conocí a Jabier Garcés, un periodista del diario La Nueva Provincia, y tras conocer mi viaje me dijo que le gustaría hacerme una entrevista para publicar un artículo en su periódico. Me ofrecí encantado. Me marchaba al día siguiente, así que por la noche quedamos en su casa para charlar un buen rato de forma distendida, ante la presencia de su grabadora, acerca de lo que estaba siendo mi viaje. Por la mañana, antes de mi marcha nos citamos para hacer una sesión de fotos que pudiera ilustrar el artículo. Hoy, coincidiendo con mi llegada a Buenos Aires me avisa que ha sido publicada la nota. Ilusión y sorpresa, la prensa se hace eco.

http://www.lanueva.com.ar/07/07/29/77t107.sht

Buenos Aires querido

Hoy he llegado a Buenos Aires. Ésta es el fin de un viaje y el comienzo de otro. Aquí finaliza mi travesía en bici por el continente sudamericano, atravesando tierras de Chile y Argentina. Han sido casi 2500 kms. Cincuenta jornadas cargadas de anécdotas, vivencias y experiencias que ya quedarán para siempre grabadas en el recuerdo de la vida. Ha habido jornadas de frío, lluvia y viento, pero nada ha impedido que me alegre de haber decidido realizar este viaje. Me llevo mucho mas de lo que podía imaginar. Creo que estos son de los viajes que te pueden marcar en la vida. Por su duración, por su profundidad, porque me he quitado la coraza y me he tirado sin protección a las sensaciones, a las relaciones, a dejarme llevar por las emociones. Decubrir a la gente y dejar que la gente te descubra, ha sido maravilloso. Y desde luego este viaje no lo he hecho solo, os he sentido muy cerca a todos. A Mónica, a la familia, a los amigos, a los "nuevos" amigos del viaje,.... Todos reunidos en esa "torre de babel" que ha sido este blog. Nunca imaginé que pudiera darme tantas satisfacciones. Un diario para el recuerdo enriquecido por vuestros comentarios que pienso guardar para siempre. Gracias por hacerme sentirme bien.



Y ahora comienza un nuevo viaje. Mónica llega mañana en la tarde al aeropuerto. Un reencuentro muy deseado, porque una cosa no quita la otra, y el que haya disfrutado de este viaje en solitario no quiere decir que no la eche de menos, y mucho. Tenemos por delante mas de un mes para disfrutar de este. Me apetece mucho.

Sabado 28 (J 51) Despedida de Mar de Plata

Ya viene siendo habitual que mi marcha de los sitios es costosa, pero ciertamente son los momentos mas difíciles del viaje.

Dejo Mar de Plata, un lugar que ya no reconoceré solo por el festival internacional de cine, sino por los momentos que allí he pasado. El hostel Casagrande, la gente que allí trabaja y los viajeros con los que compartir grandes vivencias en esa antigua casona.

He disfrutado del lugar: su mar bravo; sus playas de arena y acantilados; sus calles de la ciudad; su Sierra del Padre y la laguna. Pero sobretodo he disfrutado de la gente: Abel, Andrés, Ana, Erla, Selina, Mariella, Leo, Erik, Emanuel, Nico, Liza, Gabriel, Sebastián, Darío, Greta, Maui,...y todos aquellos que me han hecho pasarlo bien.



Ayer me despedí de la ciudad en la playa con Maui y Emanuel. Emanuel es el que me ha dado sabias nociones de como jugar al "truco", pero también sobre otras muchas cosas mas de la vida. Un tipo cuyo esterotipo podría parecer el de un joven desocupado, que no para de fumar marihuana y que no tiene ningún rumbo en su vida, pero el individuo está muy lejos de todo eso. A sus diecinueve años, que no los aparenta, es una persona muy inteligente, quizá demasiado, y eso le hace atormentarse en exceso. Vive todo el tiempo a un palmo de lo que pasa a su alrededor, una altura peligrosa en algunos momentos, pero de la que le cuesta bajarse, pues dentro de su cabeza el mundo gira a otras revoluciones. A Maui la conocí ayer en Casagrande, ya no vive allí, pero sigue apareciendo de vez en cuando. Ayer tuve la oportunidad de hablar bastante con ella y conocerla. A sus veintipocos años ya conoce bastante sobre la dureza de la vida. Empezó a visitar psicólogos con apenas seis años, por asuntos familiares que se hace duro imaginarlos, pero es una persona fuerte, que está sabiendo superar todo eso de una manera encomiable, con mucha personalidad y formando un carácter envidiable. Con gran sensibilidad y amor a la vida. Fue ella la que nos invitó a despedirnos de la ciudad en la playa tomando un mate mientras veíamos amanecer. Hacía un frío que pelaba y mi garganta no paraba de toser, pero mereció la pena. Un momento para disfrutarlo, para recordarlo, para guardarlo para siempre, como el adiós a este bello lugar donde tanto he disfrutado.

28 jul 2007

Jueves 26 (J 49) Sierra de los Padres

Hoy he quedado con Darío para dar unas pedaladas. Anoche estuvimos tomando unas cervezas en el hostel. Encargamos unas pizzas y nos quedamos aquí echando unas risas alrededor de algunas Quilmes. El ambiente fue muy bueno, con la gente chamuyando y divirtiéndonos un poco. Por eso hemos quedado tarde. Son las doce y Darío aparece con una montainbike que le han prestado y el mismo "look" que llevo yo: zapatillas de trekking, mallas térmicas y pantalón corto, parecemos hermanos, ja!. Antes de ponernos en ruta Abel nos invita a ver su clase de tango. Es un experto bailarín de tango. Un baile con una gran plasticidad y una complicada coreografía que ejecutan a la perfección. Me invita a recibir clases, pero se me antoja que se requiere mucha mas habilidad que la necesaria para mover las piernas en sentido circular sobre una bicicleta.
Salir de Mar de Plata en bici no es fácil. La ciudad es muy extensa, por lo que prácticamente los primeros diez kilómetros son para salir de la urbe. Luego nos perdemos entre carriles de tierra, o mas bien de barro, pues las lluvias de los últimos días los han complicado un poco, pero los sorteamos bien y disfrutamos de la excursión. Darío es un tipo culto y argentino, por lo que practicamente toda la ruta la pasamos conversando, y además, como es un consumado deportista puede pedalear y charlar al mismo tiempo. Practica el triahlon, y creo que es la primera persona que conozco que ha realiazado una prueba de iron-man, todo un deportista sin duda. Yo mientras callo, y trato de conservar todas las energías para seguir el ritmo.

En lo alto de la Sierra nos tomamos una gaseosa para hacer un alto en el camino y que yo pueda reponer fuerzs para continuar su ritmo sin perder el hígado. Luego continuamo hacia la laguna donde damos un corto paseo antes ed volver a Mar de Plata, pues se nos está echando encima la noche. Una divertida excursión donde me lo he pasado muy bien por la compañía y donde he aprendido mucho al lado de un ciclista de verdad (Ya sé que el problema de las manos es por una incorrecta altura del manillar. Habrá que solventarlo).



Por la noche en el hospedaje organizamos una cena e choripan y cervezas. Acabamos jugando al truco, al que poco a poco voy aprendieno. Es un juego de cartas argentino, algo "trucho" en el que la picardía es parte del juego. Es como el mus, pero jugado con "acento" argentino: redivertido.

Distancia: 69.56 Vel. Media 14.4 Vel. Max: 44.8 Tiempo bici: 4h49min

Distancia Total: 2.395,70

25 jul 2007

Mar del Plata

Para los que hemos nacido junto al mar, las ciudades costeras tienen algo especil que es difícil de explicar. Cuando llegas a una ciudad y tras atravesar sus calles llegas a una costanera desde donde puedes contemplar la inmensidad del mar con todos los sentidos, te sientes bien. Esta es una ciudad de esas. Además es invierno, y eso permite disfrutarla sin la masificación de los turistas que vienen en periodo estival. A mí me recuerda a San Sebastián, una preciosa playa pero un frío que pela, eso sí, aquí no hay ninguna playa de La Concha.
En la costanera conocí a Greta, una bonaerense afincada acá, profesora de educación física, escritora y fabricante de ricas barras de cereales que vende allí mismo. -Si no paras no podrás probarlas-, me indica mientras paso en bicicleta mirando su puesto tratando de adivinar lo que vende. Me da envidia, no sé si sana o no, el saber que está a punto de terminar de escribir su primera novela, pero como me dijo una persona muy sabia, con la envidia no se escribe, mejor utilizar un bolígrafo, un montón de papel en blanco y la imaginación. Tras charlar con ella un rato sigo hacia las playas del sur. Una tranquila carretera bordea la costa entre playas y acantilados. Aquí hay playas privadas o concesionadas, por lo que entre la belleza natural de algunos parajes se encuentran los horrores de balnearios o "resorts" ocupando la arena casi hasta el agua, una pena, un lastre que tendrán que superar. En el paseo me agarró la lluvia, por lo que tuve que regresar antes de tiempo, y a la vuelta conocí a Darío, un ciclista de esos de verdad. De los que llevan una bici que se levanta con el dedo meñique, de los que conocen la marca de cada uno de los componentes y de los que me miran con una cara de extrañeza cuando le digo que llevo mas de dos mil kilómetros con la mía. Un argentino que estuvo afincado en Francia y que conoce la cultura española a la perfección. Es agradeble charlar con él y quedamos para ir mañana a hacer una excursión por la sierra. Espero poder resistir el nivel de la prueba, seguro que lo pasamos bien.

Anoche estuve tomando unas cervezas con otros viajeros del hospedaje. Erik, un sueco que aprendió español en sevilla y todavía conserva algo del acento andaluz, y Lisa, una arquitecto panameña que está haciendo aquí su tesis doctoral compaginándolo con su pertenencia a una secta donde lo mas importante es el poder. Entre botellas de Quilmes y risas pasamos un momento muy agradable. A Erik lo conocí un día antes cuando se disponía a seleccionar una película del estante del hospedaje y le recomendé el "Viaje de Shihiro" una película de animación japonesa que aprecio gracias a la explicación de Robert cuando la vimos en Benahavís hace ya algún tiempo. A los dos minutos de proyección la película fue suspendida por votación popular, y es que sobre gustos... Al final acabamos viendo Battle Royal, una película japonesa mezcla entre La Naranja Mecánica y Pulp Fiction. Un poco violenta, pero película de culto.



Dis: 56.52 Vel. Media 13.7 Tiempo de bici: 4h 6min



Distania total: 2.326,14kms

22 jul 2007

Adiós a Sierra Ventana

En apenas unas horas tomaré un bus hacia la costa y dejaré Sierra Ventana. Han sido unos dias maravillosos y de nuevo me he vuelto a sentir enganchado. Me costará dejar también este lugar y es que queda aquí gente que conocí. Grandes momentos en el Sol y Luna desde el primer momento que entré y conocí a Pachu y a su chica Ana; las buenas cenas como el lomo con la salsa de hongos, el vino Vasco Viejo y la "pizza libre" de la mano de Leandro en su primer día de trabajo; la música argentina de los 80 y de ahora (Divididos, Los Pelotas, Callejeros, Versuit Bergarabat, Soda Stereo,... y la Argentinidad al Palo!) hasta las seis de la mañana; Santiago y su relación con él como si nos conociéramos de toda la vida, y su chica Lucía; las sorpreendentes conversacioneso con Fernanda a sus 19 primaveras; conocer a la dueña del local y conocer sus planes para el futuro; Juan, su gran corazón y la enorme bandera Quilmes que insiste en regalarme; el barman, el pincha discos, el mesero, Maximiliano el guardaparques; los agentes forestales Lucía y Guillermo; Jessica y Cuján del jardín botánico; el bar Che-Pepe, sus vasos de ganzia y las contraidicaciones para la migraña; las partidas en el "pull" o las reñidas partidas al truco, ese juego de naipes primo del mus que aprendí en Stroeder; la lucha contra la tristeza de la chica del cibercafé; el cuello amarillo del Carpintero rupestre (Field Flicker); la subida al cerro Ventana con mi estado griposo y los momentos de paz en la Garganta Olvidada; los chistes sobre gallegos y sus cabezas cuadradas;...todos forman ya parte del recuerdo de este lugar.



Son muchos los momentos y sensaciones aquí vividos como para que a uno no se le encoja un poco el corazón al decir Adiós!

Imágenes "truchas"









Pasa tú que a mí me da la risa....








Supongo que será un cruce peligroso....



El mejor asado del mundo en: STROEDER!

El mejor equipo del mundo....

21 jul 2007

Viernes 20 (J 43) La Ventana



Hoy toca un poco de trekking. Así que dejo la bici en el hotel y tomo el omnibus hasta el Parque Regional. Hay varias rutas, pero elijo la Subida a la Ventana para ver el hueco que le da nombre a la Sierra. Un recorrido de varias horas de caminata con bastante desnivel. Hacer tanto esfuerzo para ver un agujero (y de piedra!), estamos locos.


La subida merece la pena, pues se recorre un espeso bosque y en la cima se puede contemplar una hermosa vista del valle. Algo mas de una hora de subida para un gran deportista como yo que a pesar de estar un poco griposo tuve que imponer un fuerte ritmo para separarme del resto de los excursionistas, que aunque no eran muchos, la montaña es mejor disfrutarla en silencio. El cielo despejado permitía un bonito día soleado, aunque el frío no lo quita nadie, y a pesar del esfuerzo de la subida no sobran las prendas de abrigo. En la cumbre momento para disfrutar del paisaje, del silencio y aprovechar para comer algo y reponer fuerzas, que todavía hay que bajar. (Chingolo, Gaucho Serrano, Aguila Mora).
Cuando regreso al punto de partida todavía faltan cuatro horas para que pase el único omnibus de regreso a la localida de hospedaje. Así que intento hacer dedo. No recuerdo haber hecho dedo antes, pero bueno, todo es ponerse. Voalá! el segundo coche que pasa es un guardaparques que va justo al mismo destino. Maximiliano un joven amante de la naturaleza y ex-jugador de Rugby (aquí se pronuncia "ragby") que fue tentado por un equipo de San Sebastián pero que prefirió quedarse aquí con sus Parques y su naturaleza. Gran tipo.

Jueves 19 (J 42) Sierra de la Ventana - Saldungaray - Sierra de la Ventana

Hoy me he levantado algo griposo, y claro no me atrevo ni a tomarme una aspirina, así que ajo y agua. Voy a la oficina de información y decido hoy hacer una excursión por los alrededores y dejar para mañana el trekking de Villa de la Ventana.

La excursión en bici ha sido dura. He ido a Saldungaray, la localidad vecina, y aunque el recorrido era corto el fuerte viento ha endurecido la jornada. Pero a pesar del desgaste se ha disfrutado mucho del paisaje, de la tranquilidad del sendero nada transitado (es una alegría salirse de la ruta), de los pájaros, arroyos y demás efectos naturales.

Al llegar de vuelta a Sierra de la Ventana subo al Cerro del Amor (que poquito falta para la llegada de Mon...) y un paseo por la orilla del Río Sauce Grande.

De regreso me voy al hotel a descansar la siesta (¿me estaré acomodando?). Una ducha y salgo al ciber para tratar de actualizar el blog. Me encuentro con Mon en el chat y charlamos un buen rato, disfrutamos mucho la conversación y nos sentimos cerca. Falta muy poco para el reencuentro y ambos lo deseamos.

Luego al bar Sol y Luna a comer algo que no solo de fruta vive el hombre. Es el mismo sitio donde anoche me tomé la cerveza y es como volver a un lugar conocido, esa sensación de conocer, que te saluden y de que te hacen sentir bien. -Pachu, una Quilmes!



Dist: 35.68 Vel. Media: 11.1 Vel Max: 26.6 Tiempo bici: 3h 11min



Distancia Total: 2.159,15

20 jul 2007

Miércoles 18 (J 41) Bahía Blanca - Sierra de la Ventana

En información me indican que el mejor camino para ir a Sierra de la Ventana es por la ruta 51, pues la 33 está muy transitada. Pero Sierra de la Ventana está a más de 100 kms, y tras la dura jornada de ayer, mejor buscar un lugar intermedio donde hacer escala. Además estará en alto, supongo, por aquello de "sierra". El caso es que solo hay un sitio intermedio donde podría hacer escala, el Cabildo, pero no puedo confirmar si está o no disponible. Hablo con la municipalidad del lugar y me indican que vuelva a llamar en una hora para tratar de localizar al dueño del hospedaje y confirmarlo. Mientras doy un paseo por Bahía Blanca: la plaza, el paseo de las esculturas, el paseo de Mayo, el mirador, ... y cuando llamo me confirman que no hay posibilidad de hospedarme, así que no sé que hacer. Vuelvo a la oficina de turismo para tratar de ver las posibilidades de salir de Bahía Blanca. Me indican que hay un tren que hace el trayecto y sale a las siete de la tarde. Me parece una buena opción, así puedo recorres la ciudad y marcharme al caer la tarde. Al salir de la oficina un señor me espera junto a la bici -¿es tuya?- me pregunta. Me vio ayer pasar al llegar a la ciudad y hoy al ver la bici le apetecía conversar conmigo. Es un señor mayor, me comenta que hoy le han dado la jubilación y que es su sueño recorrer en bicicleta. Es un ciclista de los de verdad, de esos que se hacen tres mil kilómetros al año (todos los años), y que reconoce la marca de la cubierta de mi bici y esas cosas. -Es una bici normalita, no es de marca ¿no?- me indica con un aire como de asombro. Ubaldo, que así se llama el flaco, es un tipo entrañable, simpático, con barba y, por supuesto, acento argentino. Otra vez siento como si no estuviera allí, como si lo estuviera viendo en una película. Estoy encantado. Conversamos allí mismo, sentados en la puerta de la oficina de información. Me recomienda la opción del tren, así que tras despedirnos me voy a ver la zona del puerto, aprovechando que tengo unas horas hasta la partida del tren. Me había dicho que allí podía comer buen pescado, pero cuando llego ya están los sitios cerrados, así que vuelvo al centro para buscar algún sitio para comer. El problema es encontrar algo abierto y que además tenga algún sitio para dejar la bici, porque con el equipaje y todo, dejarla en la calle puede ser un poco arriesgado. Pero el cicloviajero siempre sale adelante, y encuentro Piazza, un lugar agradable donde tomar una Quilmes 3/4, una ensalada especial y un Chop Suey de pollo. Disfruto de un buen almuerzo y una buena estancia en Bahía Blanca antes de mi marcha

Algo mas de 2000

Antes de comenzar el viaje no sabía hasta donde llegaría. Desconocía mi forma física, la climatología, el comportamiento de la bici, ... sabía que era un viaje que se organizaría sobre la marcha y que ya se vería lo que iría saliendo. No podía pensar que todo fuera tan bien (a pesar de la alergia) y que llegara a superar los 2.000 kms de pedaleo. He disfrutado tanto.... Me cuenta Mariquilla que mi viaje parece un "tour" pues da la sensación que doy es que voy un poco a la prisa y que no me detengo todo el tiempo que me gustaría. Puede que sea algo de cierto, pero quiero pensar que el viaje está pensado como una "itinerancia" y que no siempre me puedo quedar todo el tiempo que quisiera. Tengo la sensación de que si me hubiera quedado en cada sitio todo el tiempo que hubiera querido, todavía estaría en las primeras etapas, pero por otro lado, me alegro de haber ido continuando, y haber ido conociendo nuevos lugares, nuevas sensaciones, nuevas oportunidades. Es algo así como tomar un poco de cada sitio en lugar de epacharme de lo mismo, como una caja de bombones (sensaciones) surtidos. Me llevo mucho de cada uno de los sitios. Quiero pensar que también dejo algo, pero de lo que sí estoy seguro es que es mucho lo que me llevo. El viajar en bici te impide ir acumulando peso en el equipaje, así que nada mejor que acumular imágenes en mi memoria, recuerdos y sensaciones. Han sido dos mil kilómetros inéditos, cada uno con su peculiaridad, muy distintos unos de otros, y todos me han dejado algo (además de un desgaste en las cubiertas, ja!). Y sigo.

Martes 17 (J 40) H. Ascasubi - Bahia Blanca

La cena de ayer no fue muy buena, pero al menos he descansado bastante. Me dispongo a afrontar la última etapa hasta Bahía Blanca. Serán mas de 100 kms y el día amanece lluvioso. Esto parece que no va a ser fácil. Me pongo en ruta, y poco a poco voy avanzando, aunque el viento en contra lo pone aún mas difícil. Afortunadamente a las dos horas desaparece la lluvia y me puedo quitar el traje impermeable. Creo que el cuerpo se ha ido poniendo en forma a lo largo del viaje, y finalmente me cuesta menos de lo que pensaba. La llegada a Bahía Blanca es bien fea, por una carretera que mas bien parece un basurero, ya casi cae la noche, así que me dispongo a buscar rápido un hotel. En el primero que entro es muy caro y sigo la búsqueda, pero agarro un folleto de la actividad cultural de la ciudad, uno de los mejores atractivos de esta ciudad. Finalmente encuentro uno mas modesto y puedo darme una buena ducha caliente tras la paliza de 112 kms, creo que la jornada mas larga del viaje, y puede que la mas dura. Lo del viento es peor que el frío e incluso la lluvia, pero está superado.

En la guía veo que hay una obra en el Teatro Municipal y me animo a ello. Es a las nueve, por lo que tengo tiempo para ir antes a comer algo, y es que estoy muerto de hambre tras la larga pedalada. En la guía (por fin sirve para algo) aparece un restaurante de comida italiana junto al teatro. Una buena lasaña de carne y espinacas me vendrá fenomenal para recuperar las energías gastadas en la jornada.

"Algo descarriló" se llama la obra de teatro, dirigida por un joven Santiago Gobernori e interpretada por tres actores. Es una obra liviana pero muy divertida. Al finalizar el director y los actores ofrecen un coloquio atendiendo a las preguntas de los asistentes y explicando cómo se formó la obra. Muy buen ambiente en la sala. Al salir, Raúl el director del teatro me aborda y me pregunta si ando viajando (no sé si lo llevo escrito en la frente, o es que soy el único que va al teatro con un cortavientos de bici, ja!). Charlamos un rato en el hall del teatro y finalmente me ofrece unirme a ellos para ir a cenar algo. Me excudo tras el cansancio de la jornada, pero creo que realmente es mi timidez la que me impide ir. Otra vez será, hoy me voy al hotel a descansar.



Distancia: 112.28kms Vel. Media: 16.3 Tiempo de bici: 6h 53min



Distancia Total: 2.083,71

Lunes 16 (J 39) Stroeder - Hilario Ascasubi

De Stroeder también me cuesta marcharme. Me habían ofrecido quedarme un día más, pero creo que había llegado el momento de marcharse. Habíamos quemado muchos cartuchos y el lunes hace también que ellos tengan que volver a sus obligaciones. Así que tras la sesión fotográfica de Jabier, que quién sabe si algún día se publiquen en la "Nueva Provincia", pongo rumbo hacia Bahía Blanca. Antes habrá que hacer una escala, pero no lo tengo claro. Será Pedro Luro o H Ascasubi, dependerá de como me encuentre de fuerzas, pero la idea es avanzar lo más posible para que la jornada de mañana no sea muy dura. Finalmente, y a pesar que el día amaneció lluvioso y había viento en contra, consigo llegar a Ascasubi, bueno, mas bien a la estación de servicio, pues pasé por el pueblo y no había nada, ni un hospedaje ni ningún sitio donde comer algo. Meno mal que junto a la gasolinera hay unos apartamentos donde me puedo quedar. No va a ser una noche muy divertida y no va a ser la mejor cena, pues solo puedo aprovisionarme de lo que encuentro en la tienda de la estación.

Afortunadamente encuentro en la televisión una película interesante. Hace mucho que no veía cine, así que disfruto con Jeopardy de Sturges que no la había visto, mientras ceno sandwiches y galletas. No sé si esto me dará las fuerzas necesarias para los ms de 100 kms de mañana, pero bueno, no había otra opción.



Distancia: 101.70 Vel. Med: 16.2 Tiempo de bici: 6h 15min



Distancia total: 1961,43

Domingo 15 (J 38) Puro asado argentino

Es difícil explicar ahora las sensaciones, pues no sé como contar lo que uno siente cuando un grupo de amigos te abre sus puerta para unirte a ellos y sentirte uno más, o mejor que uno más.

Con puntualidad casi británica a las trece horas aparecen en la puerta del hospedaje. Vienen en un viajo camión Mercedes de carga, de esos que por aquí llaman "gorila" y con él vamos pasando a por el resto de la gente. Es como una película, como si estuviera viendo todo aquello sin estar allí. Es todo muy ajeno, pero ellos lo hacen tan cotidiano que me siento uno más pero sin serlo.
Llegamos al rancho y Pablo ha comprado la carne para el asado y nosotros nos hemos sencargado del pan y el vino ("pelota dominada" que dicen por aquí). Todo listo, Pablo con nociones de experto prepara el fuego mientras nos animamos con unas copas de vino con sifón.
Tomarse un asado en Argentina es casi obligado, pero hacerlo con ellos en su casa es todo un lujo que he tenido la suerte de disfrutar. Lo pasamos muy bien, la carne está para chuparse los dedos, pena que el partido no acabó con el resultado esperado. Me han dado todo su afecto y me han demostrado que la amistad no es cuestión de tiempo, sino de principios.

Gracias a Piri, Calvo, Pablo, Damián, Silvio, Jabier,...y todos por hacer que Stroeder quede para siempre clavado en mi memoria. Ha sido un placer.

19 jul 2007

Entre amigos

Ayer al final encontré un bar, já!. En principio un pequeño punto en el mapa puede parecer insignificante, incluso no venir en las guías de viaje, por considerarse que no hay nada deinterés para los turistas. Ypuede que sea cierto, pero es que nunca me he considerado tal, mas bien me gusta identificarme como "viajero" (ciclo-viajero). Antes de llegar a Stroeder pensaba que sería un lugar de mero tránsito. Una parada "técnica" a mitad de camino entre Viedma y Pedro Luro, justa para descansar y seguir al día siguiente. Pero la realidad fue muy distinta, y he encontrado en este rincón del mundo una experiencia difícil de olvidar.


Ayer por la noche estaba dando vueltas por el pueblo tratando d encontrar un sitio para tomar una cerveza, y cuando ya estaba a punto de morir congelado encontré a unos chicos que andaban por la calle y me indicaron un lugar. Una buena Quilmes 3/4 y el vaso helado. Aquí si que saben lo que uno necesita tras una dura jornada de pedaleo. Al rato los muchachos también fueron al bar y comencé a sumergirme en un grupo de amiguetes de Stroeder que nunca olvidaré. Piri y Silvio son dos amigos que trabajan pintando una casa en las afueras del pueblo con Pablo, otro amiguete que me dicen luego conoceré. Se nota una muy buena química entre ellos, son amigos de toda la vida, y se entienden a la perfección. Pero además me hacen sentir muy cómodo y pronto me ofrecen su amistad, me hacen sentir bien y me tratan como un gran invitado.


Después apareció Jabier (con b), el corresponsal del periódico regional, quien se interesa por mi aventura y me propone hacer una entrevista para preparar una nota que quizá publiquen, ja!


Luego vamos al bar de otro amigo y nos reencontramos con el resto de la pandi...Pablo, Damián, Silvio, Marcelo,... y entre risas y tragos de vodka nos vamos adentrando en la noche. Al final acabamos en el boliche para tomarnos la penúltima y despedirnos hasta el día siguiente. Me han ofrecido quedarme e invitarme a una asado en el rancho de uno de ellos. Se ha organizado sobre la marcha, y quedamos en que pasan por mi hospedaje a eso de la una para ir al asado y luego a la tarde ver la final de la Copa América entre Brasil y Argentina: puro sabor argentino.

14 jul 2007

Sabado 14 (J 37) Stroeder City

La zona de la estepa Argentina es complicada de atravesa en bici, pues las localidades están muy separadas unas de otras y hay que hace encaje de bolillos para encontrar los sitios donde hacer escala. Desde Viedma hacia el norte la siguiente localidad de relevancia es Bahía Blanca, pero está a casi 250kms, por lo que es necesario encontra un par de paradas. En e nuevo mapa que conseguí de la región de Santiago aparece una localidad llamada Stroeder (con una estrellita al lado que indica que al menos hay estación de servicio. No estoy muy seguro de que allá haya un lugar donde poder dormir, pero a los que he preguntado me dijeron que sí -No vas a econtrar el gran hotel pero algo...- Me dijeron en una gasolinera. Además recuerdo al chico de Bariloche que me dijo que cualquier localidad que está sobre la ruta siempre tiene algo, quizá no mucho, pero algo siempe, y si no, pues nada, que el cicloturista siempre sale adelante.
Así que me pongo en ruta con el plan previsto. Como al final ayer no salí de carrete pues me encuentro bastante descansadito. Y es que aquí hasta las dos de la madrugada la cosa no se anima, y esas no son horas para un deportista (...ni para mí tampoco).
El día es espléndido para pedalear, cielo despejado, buena temperatura,...ummmm a disfrutar. La carretera es totalmente plana, rectas infinitas que se pierden en el horizonte. El camino tiene poco tráfico y está propio para disfrutar de la bici.
A los 89kms de Viedma sale un desvío a la derecha, que según mis cálculos y el mapa debería ser el desvío a Stroeder, que debe estar a unos dos kiómetros de la ruta 3 que es por donde transito, pero no hay ni un mínimo letrerito que diga algo. Ni tampoco veo a nadie a quien preguntar. Pero vaya que mirando a mi alrededor veo que al final del desvío están las únicas casas que se pueden ver en un radio de cincuenta kilómetros, así que sea o no sea eso Stroeder, tendré que descansar aquí. Así que tomo el desvío y a los pocos minutos paa un coche que se cruza en el camino y me confirma que estoy en Stroeder, y lo que es mejor, -Hay hospedaje!, ja!- Stroeder es un lugar en medio de ninguna parte. Doy un paseo por las calles y no encuentro mucha actividad. Paso por delante del hospedaje, pero como es temprano quiero dar una vuelta de reconocimiento antes de alojarme. No veo nada, así que le pregunto a un señor por "el centro" y me mira con cara de póker -Bueno, esto es el centro, ¿que es lo que busca?- A estas alturas ya rapidamente entiendes el mensaje y te das cuenta de que este no va a ser el sábado mas movido de mi vida, pero bueno, aprovecharé para descansar -¿habrá lavandería? porque Internet seguro que sí, si hay vida hay internet.
En el paseo unos chavales que juegan al fútbol en el parque me saludan y me llaman para que me detenga. Conversamos un rato, tratando de responder al bombardeo de preguntas al que me someten, pero muy divertido, hacemos unas risas muy divertidas. Uno de ellos lleva una camiseta del Barca, y le digo que es el mejor equipo del mundo, pero ha discrepancias, ja!. Al final acordamos que el barcelona es solo el mejor club de Europa, poque en América está el Boca. Así que no puedo mas que animarme y retarles a un partidillo (quizá los 93kms me habían sabido a poco). Sobre la hierba del paque disputan el partido Messi, Macherano, Cambiaso, Ronaldinho, Román,... y la brujita Verón, of course!

Distancia: 93.23kms Vel Media: 20.8 Tiempo de bici: 4h 27min Temp. mínima: 4º

Distancia Total: 1859.38

Viernes 13 (J 36) Volvemos a dar pedales

Esta mañana salgo del hotel tempranito para disponer a realizar mi primera excursión tras el achaque de salud. Todo listo, hace un día bueno (seis graditos), el cielo está despejado, coloco el crono a cero y.... mierda! la rueda de alante está montada al revés y el crono no funciona. -Se puede ser mas torpe! Anoche al bajarla del colectivo y montarla no me fijé. Era de noche, pero algo se debía de ver, no???. En fin, eso ya no cuenta, ahora lo mejor es mirar hacia delante. Miro el reloj, son las diez menos cuarto -A las diez estoy ya saliendo! (esto me lo enseñó Ignacio cuando reventé la rueda contra un bordillo en Chinchón a las tantas de la madrugada cuando nos disponíamos a ir a Valdelaguna. Casi tanta pereza como ahora). Así que manos a la obra, desenganchar el equipaje de la bici, voltear la bici, sacar la rueda, meterla de nuevo en la posición correcta, ajustarla bien, poner la bici al derecho y enganchar de nuevo el equipaje. 9.58! ja!
La excursión es a El Condor, junto a la desembocadura del Río Negro, donde dicen se encuentra la colonia de loros mas grande del mundo. Yo no sé si tanto, pero desde luego loros hay para aburrir. El pueblito está a apenas treinta kilómetros, por lo que es una buena ruta para retomar el contacto con la bici y asegurarme que el cuerpo está totalmente recuperado. Al principio cuesta mover un poco las piernas, pues los músculos se han acomodado un poco, pero pronto cojo buen ritmo y disfruto del viaje. La ruta es totalmente plana y el paisaje bastante monótono, pero la cantidad de pájaros (antes de que lleguen los loros) lo hacen entretenido. De pronto en una parada viendo unos ejemplares llamativos con la cabeza roja y negra (Ignacio ayuda!) miro en la base de un poste donde estaban posados y hay una especie de liebre. Pero viéndola bien las orejas no son de liebre. Está totalmente parado, por lo que puedo verlo detenidamente un rato, y me fijo que las patas delanteras son muy pequeñas -¿hay canguros aquí?- me pregunto. Está tan quieto que empiezo a dudar si es de verdad. De pronto se le posa un pájaro en la cabeza, y sigue inmóvil, por lo que deduzco que es de madera y lo habrán puesto allí de recuerdo. Así que guardo los prismáticos y sigo mi camino. Pero la sorpresa fue que al pasar junto al poste el bicho ya no estaba, ja!. Unos kilómetros mas alante, y junto a una pequeña charca pude ver mejor a un par de ejemplares. Todavía no sé como se llaman, pero son una mezcla entre canguro y perro de vieja. Algo muy extraño que se mueve a saltitos, pero bueno, un bicho curioso.

Al llegar a El Condor, me encuentro una localidad típica de veraneo que en esta época anda un poco desolada (por no decir que no hay ni Dios). Una playa enooooooorme y bonitas casas en la costanera, que recorro para llegar al faro, el más antiguo del continente en la patagonia (pos sí). Y de allí me dirijo a los acantilados para ver mas loros. Veo el letrero de "segunda bajada" a la playa, donde me habían dicho que era el mejor sitio para ver un montón de loros. No sé, la verdad es que no veo muchos. Dejo la bici y voy caminando por un sendero, acercándome al borde del acantilado, para ver si abajo en la playa se veía algo, cuando de pronto del acantilado que quedaba sobre mis pies empiezan a aparecer troepcientosmil docenas de loros que de pronto cubren el cielo con sus vuelos mientras su ruido invade todo el acantilado. Espectacular!! cuando se me pasó el susto pude disfrutar de sus colores y belleza mientras me sobrevolaban.

De regreso paso por Carmen de Patagones, la localidad que está a la otra orilla del Rio Negro y donde empieza la región de Buenos Aires. Atravieso el río por un viejo puente ferroviario que en su día fue elevadizo. En patagones no hay mucho que hacer ni tampoco mucha oferta hotelera, por lo que tras dar un paseo por la ciudad y ver la Iglesia, el fuerte y las casas "cuevas" me dispongo a atravesar de nuevo el río hacia el otro lado. Pero esta vez en lugar de volver al puente decido atravesarlo en barca. Hay una pequeña barcaza que cada diez minutos te lleva de una orilla a otra, pero claro, no se yo si con la bici... Sin problema, eso sí, la bici paga como uno mas. Cuando ví la barcaza no podía imaginar donde iría la bici -¿pero dónde pongo la bici?- Sin problema, el mismo barquero agarra la bici y la pone en el techo de la barcaza -¿y el seguro?- Sin problema, como si lo llevara haciendo toda la vida. Así que sanos y salvos llegamos de nuevo a Viedma, tras algo mas de ochenta kilómetros y la confirmación de que el cuerpo está totalmente recuperado.

Distancia: 84.39kms Vel Media: 16.1 Tiempo de bici: 5h 14min

Distancia Total: 1.766,15

Jueves 12 (J 35) Salimos de Puerto Madryn

Esta mañana me levanté decidio a macharme de Pueto Madryn. Puse el despertador a las siete, pues la idea al acostarme era salir temprano para hacer los 135kms que me separaban de Sierra Grande, la localidad mas cercana. Pero la noche y el duende me aconsejaron que mejor pillara un colectivo, pues no parece que hacer una machada en la pimera jornada tras la enfermedad sea la mejo idea. Así que mejor en busete y todos contentos.
Esperé hasta la una, que es cuando salía el pimer bus hacia Viedma. Llego a la estación (de esa que me habían echado unos días antes porque no podían entrar bicis) armado de paciencia y con el objetivo claro, porque me intentaron echar de nuevo, pero esta vez, mas tranquilo y con algo mas de mano izquierda supe controlar la situación. Luego ya vino el pago del sobrecargo de la bici (hasta ahí normal) y el que tenía que embalarla (ahí ya empezamos a tener diferencias). Esta vez no las tenía todas conmigo, pues la afluencia de pasajeros a esta hora me hacía temer que no hubiera sitio en los pequeños maleteros de estos buses de dos plantas. Nervioso esperando el bus, cada vez que pasa un operario de la estación mira la bici y me indica que tengo que embalarla. Por un momento pensé en desarmar las ruedas y buscar unos cartones para embalarla, pero no sabía bien que hacer, así ue esperé. Finalmente llega mi colectivo, el chófer me mia, mia la bici, y me vuelve a mirar -La bici no cabe-, me indica. Pero le enseño el boleto que indica que he pagado (para que quepa) y entonces cambia el tema. Y es que lo del pago por sobrecargo no me ha quedado clao todavía donde va a parar, pero diría que los conductores pillan algo de eso, porque la cosa cambia bastante si lo has pagado o no. Si el gallego ya ha pagado entonces tendrá que caber. Finalmente encuentran un hueco en otro bus que va también hacia elmismo destino y basta con quitar la ueda delantera, no tengo que embalarla. La bici irá en un bus y yo en otro, pero llegaremos, y cómo pude dudarlo, si el ciclotuista siempre sale adelante!.

Tras el emocionante paso por Bariloche y el accidetando paso por Puerto Madryn, llego a Viedma, tras seis horas en un bus "ejecutivo semi-cama". Tras acomodarme en el hotel y un paseo por la ciudad buscando un lugar donde cenar me llama la atención un local llamado "Sal y Fuego" con un exquisito diseño, situado fente a la costanera del Río Negro. Parece caro, pero me meezco un homenaje tras la dieta impuesta por la posible alergia a que se yo. Y además, como me dijo David, un tipo que conocí al llegar a Viedma, para los españoles ahora nada es caro en Argentina. A david lo conocí poque al llega a Viedma, cuando pedaleaba de la estación de bus hacia el centro en busca de hospedaje oigo una voz que me llama. En principio puede parecer extraño que te llamen, pues nadie te conoce, pero te vuelves y confirmas que sí, que te llaman a tí. Un grupo de amigos que tienen una tienda de deporte y claro, ven a un loco en bici con este frío y se piensan que es un deportista. -De donde venís? -eh,...esto...ummm- Y ahora como les digo que vengo de la estación de bus. Se van a desilusionar y yo me voy a morir de la veguenza, así que una mentiijilla de nada -De San Antonio- Una localidad a mas de 180kms!, ya puestos a mentir.... Levantan una ceja, me miran, miran a la bici,... Ellos organizaban una excursión el domingo remontando el curso del río en bici de montaña y regresando en kayak. Plan apetecible, pero no creo que esté hasta el domingo.
Me siento en la mesa del restaurante y me pido una cerveaza mientras estudio la carta. Definitivamente he acetado, me lo comería todo!. Estoy indeciso, no sé qué elegir entre manjares de pescados, mariscos, carnes, verduras,... la mesera me ayuda -¿quiere la recomendación del Chef?- Yo dije que sí, pensando que me diría una lista de recomendaciones del restaurante, pero no, lo que hizo es marcharse para llamar al Chef, quien se presenta en persona junto a la mesa a darme su recomendación. Martín, un chef defensor de la cocina "producto" en la que predomina el respeto por los sabores de cada una de las materias pimas, sin mezclarlas demasiado como hacen los franceses, para que no pierda su identidad. Un tipo majo con el que apetece chalar un rato y contarle que tengo un sobrino que quiere ser cocinero y todo eso, pero allí parado esperando que le preguntes no sabes bien qué decirle, y supongo que él tampoco -Bueno, pues estoy indeciso y no sé si podrías ayudarme- Y sí!, me ayudó, aunque todo lo que me decía me parecía bien, así que al final tengo la sensación de que él decidió el menú: tournedo de lomo con langostinos y cangrejo, acompañado de un buen vino tinto argentino y cerrado con un postre de mousse de dulce de leche. Ummmm. Hoy he estado chateando con mi sobrino Pablo, que finalmente ha sorteado las notas con buenos resultados. Me confirma que sigue pensando en estudiar cocina. En un futuro nos deleitará, seguro!. Será un crack!, bueno, ya lo es.

Miercoles 11 (J 34) Una de médicos

Siete noches en el mismo sitio me parece razón suficiente para intentar la escapada. El cuerpo ya está recuperado del ataque alérgico, pero supongo que acusará el parón de estos días, por lo que la lógica indicaría que ahora habría que retomar la bici poco a poco para ir agarrando de nuevo la forma. El poblema es que hacia el norte de Puerto Madryn lo mas cercano es Sierra Madre, a 135kms. Entre un punto y otro: la nada. Desde luego no es lo más indicado, peo tampoco hay muchas alternativas. La primera opción es tomar un bus y saltarme esta difícil zona de estepa poco poblada, y trasladarme a Viedma, una zona con mas cosas que ver. Pero tras la última experiencia de discusiones y problemas, tomar de nuevo un bus me da pereza. No sé si hablarlo con el duende, pero como le cuente que estoy pensando hacelo en bici, me mata!.

Pero eso será mañana, hoy la idea es volver a ver al médico, para certificar que todo ha pasao y conseguir nuevas recetas para la medicación. Desde aquí y con este seguro todo es un poco complicado, pero finalmente consigo un número local de Argentina donde poder dirigirme directamente. Desde aquí me indican un hospital privado donde puedo acudir: el sanatorio de la ciudad. Al llegar al centro uno se cuestiona el dinero que pagó por el seguo, pero bueno no hay otra. Me vé un médico general, que me llama varón (creo que me habían llamado muchas cosas, pero "varón" creo que nunca). Tras ver el estado de mi piel, todavía algo rojiza, enarca una ceja y me dice que esto tiene que verlo el dermatologo -Zapatero a tus zapatos- dice. Y me indica que él no cree que sea una alergia. Ya empezamos!. Llamo de nuevo al seguro para conseguir una nueva autorización y ver al especialista, pero no tienen acuerdos con ninguno de la zona, por lo que me indican que busque yo al que quiera y luego me lo reembolsan. Vaya kilombo! busca ahora un dermatólogo aquí. A estas alturas mis dudas sobre el seguro se disipan, lo tengo claro, este seguro no es bueno. Pero bueno, yo me encuentro mejor y he conseguido que me de nuevas ecetas, así que paso del dermatólogo y si veo que vuelve la rojez me vuelvo a tomar la medicación. Listo el pollo! Mañana nos movemos, si o sí.

9 jul 2007

Lunes 9 (Jornada 32) Parece que la cosa mejora

Parece que la cosa mejora (toquemos madera). La ayuda de Mónica con los consejos de Claudia están dando sus frutos. -Atarax por un tubo! Esta mañana, tras recibir la confirmación médica, aumenté la dosis de hidroxicina, y creo que está dando sus frutos. La rojez en los brazos ha remitido, y parece que me encuentro algo mejor. Todavía no puedo camtar victoria, porque hasta el rabo todo es toro (y si no que se lo digan a los pamplonicas ahora), pero si todo sigue así quizá en un par de días podré continuar mi viaje. Ya tengo ganas, porque además el tiempo por aquí es bueno para pedalear. Ha remitido el viento, y aunque la temperatura sigue siendo baja, el sol acompaña y me apetece agarrar (que por aquí no se puede decir coger...) la bici y seguir dando pedales. Habrá que empezar otra vez poco a poco, para no acusar el parón de tantas jornadas, pero el problema es que aquí las distancias entre localidades son muy grandes, y tampoco hay muchos lugares donde poder elegir para hacer un alto en el camino. Espero que todo siga evolucionando y pronto nos podamos volver a subir en la bici y continuar nuestro viaje hacia el norte, hacia la gran ciudad de Buenos Aires. Espero.

8 jul 2007

Domingo 8 (Jornada 31) Parado y dopado

Hoy sigo parado en Puerto Madryn. Continuo con el proceso alérgico y el enrojecimiento no remite. Al menos no han aparecido los picores. Hablo con Claudia y me indica que puedo tomar junto con el Ciprocort L (Loratadina 10mg; Betametasona 0,6mg) el Ataraxone (Hidroxicina clorhidrato 25mg), así que salgo rápido a la farmacia para tomarlo antes de que aparezcan los picores. Lo que todavía no sé es lo que me causa esta reacción. Estaba tomando el antigripal Febrigrip (Butetamato, Paracetamol, Pseudoefedrina y Clorfeniramina) y quizá alguno de estos dos últimos pudo ser el causante, pero no es seguro. No tomé pescado, ni ningún alimento extraño que aparentemente pudiera ser la causa, ni tampoco encuentro ninguna relación que pudiera asemejarlo con la misma reacción que tuve la vez anterior. Ahora lo único que espero es que esto no acabe igual que la otra vez, por si acaso tengo preparado el urbason inyectable, que como la otra vez me hizo perder el conociemiento esta vez me lo beberé y aunque así el efecto no sea inmediato al menos consiguiré mantenerme en pie. Sigo esperando, esperar que esto pase y con un poco de suerte todos estos fármacos evitarán que los picores aparezcan. Si no la fuerza, al menos Que la "suerte" nos acompañe.

Sabado 7 (Jornada 30) Parado y sin plan

Hoy sigo igual. La reacción lejos de desaparecer parece que aumenta, y con todo, todavía me doy por afortunado pues no han empezado los temidos picores. Pero tampoco parece que disminuya el tema, por lo que no puedo bajar la alerta. así que me encuentro en mitad del camino, ni para adelante ni para atrás. Los días se hacen complicados, pues tampoco mi estado de salud me da muchas ganas para hacer muchas cosas. Trato de descansar, relajarme y esperar. Saber esperar y que el tiempo haga su trabajo. Esperar a que pase. Con un poco de suerte pasará, y con muhca suerte pasará sin que me ataquen los picores. Trato de aprovechar en lo que puedo hacer, conectarme a Internet, leer, escuchar música y seguir la copa américa. He encontrado un bar en Puerto Madryn que lo he nombrado estación base, y ya casi me conozco toda la carta de memoria.

7 jul 2007

España - Argentina

Las siento unidas por mi viaje y ahora también por un concierto de rock. Fito Cabrales y Andrés Calamaro se unen en un concierto multitudinario de mas de cuatro horas en Getafe. No se puede estar en todos sitios. Aquí en Argentina Fito (éste Fito) no es todavía conocido, quizá este concierto sea el comienzo de una apertura por sudamérica que no tardará en llegar. Mientras, yo y mis auriculares vn de pre-campaña, mostrando por doquier las virtudes de esta gran banda. Que los disfruten

A las duras...

He pasado frío, viento, lluvia, ...pero quizá sea este el momento mas duro del viaje. Ayer empezó a ponerse mi piel roja. Sí, esto ya me ocurrió en una ocasión y no quiero ni acordarme. Pasé doce horas debajo de una ducha fría tratando de aliviar los picores que me provocaba una alergia o vayase a saber qué. Ahora los mismos síntomas, pero en una pais extranjero y solo. Pregunto por un hospital y me indican una clínica privada a dos cuadras del hospedaje. Al llegar allí me indican que lo mejor es que primero llame a mi seguro para que después no haya problemas con el reembolso de los coste. Llamo al seguro (que como todos los seguros, nunca dan la talla cuando se les necesita), una llamada internacional donde tras varios minutos seleccionando opciones en un contestador automático te pasan con un tipo. Las líneas que utilizan estas compañías son las de voz sobre IP, lo cual quiere decir que consiguen un abaratamiento de los costes para la compañía y una mala calidad de la conversación. A duras penas me consigo hacer entender de donde estoy y me dice que me devolvera la llamada un agente local. A la media hora recibo una llamada del agente local y me indica que esa clínica no está concertada con el seguro, por lo que o me desplazo a otro hospital o me mandan un médico al hospedaje. Elijo la segunda opción por parecerme más fácil. A la media hora aparece una pareja de médicos de guardia para verme (que vienen de la misma clínica de donde acaba de estar y decía el seguro que no estaba concertada ¿?) y me recetan una medicación. Yo lo único que puedo hacer es rezar para que no comiencen los temibles picores de la otra vez. Me tomo la medicación y trato de relajarme. No me atrevo ni a darme una ducha, pues la última vez no conseguí salir de ella. Ahora solo falta esperar a tener algo de suerte y que esta vez no sea un ataque tan fuerte y la cosa no vaya a peores, no me gustaría pasar por lo mismo otra vez y tan lejos de casa. Trataré de descansar. Que Dios nos pille confesados.

6 jul 2007

Viernes 6 (Jornada 29) Isla de los Pájaros

Una leyenda popular dice que la forma de la Isla de los Pájaros en el litoral de la Península Valdés inspiró la ilustración de la boa comiéndose a un elefante en el libro de El Principito. Quizá sea mucha imaginación la que hay que echarle, y esté mas que nada motivada por el hecho de que el señor Anoine había pasado 20 años de su vida sobrevolando la patagonia argentina. Pero sea como fuere el caso es que esta pequeña península tiene muchos rincones con encanto.

Me encuentro en Puerto Madryn, mi segunda escala argentina, tras pasar por Bariloche. Desde allí me vine en bus, evitando atravesar en bicicleta la estepa y buscando un mejor tiempo que me permitiera continuar pedaleando. Trece horitas en bus lo hicieron posible. Dejé Bariloche con cierto pesar, pues me encontraba allí muy agusto, quizá fuera esa la razón por la que discutí varias ocasiones durante el viaje. La primera al llegar a la taquilla de la estación, pues además de cobrarme el sobrepeso por la bici (algo habitual aquí) quería que desmontara la rueda, y bueno, le dije que si cabía para que la iba a quitar. Y el tipo insistía en que no cabía, y bueno le dije que si no cabía que entonces la quitaba, pero que por intentarlo...Claro, al final cupo con rueda y todo, faltarúa mas. La segunda fue, que me quería cobrar un extra por pagar con tarjeta, cuatro pesos de nada, que al cambio no llegan ni a un euro, pero que para mi estado de desasosiego no iban a permitir. Total, que si trabajo en Visa y eso de cobrar un extra por pago es ilegal, que quiero entonces una factura por esos cuatro pesos, bla...bla...bla, y claro, el tipo por no escucharme no me cobró los cuatro pesos. Y la última al llegar a la estación de Puerto Madryn a las siete de la mañana (claro, no había ni Dios) me pongo en un lado de la terminal para acomodar las alforjas y el equipaje y se me acerca una guardia jurado indicándome que no se pueden entrar bicicletas en la estación. Ahí ya empezó a salirme humo por la nariz, pues claro, después de haber pagado el pasaje y haber venido en autobús ¿no puede estar en la estación?. Bueno, estuvimos a punto de llamar a la Policía, pero no sé si el sentido común o el acojone de ser la comisaría lo primero que podía conocer de aquí me fui de la estación no sin antes recitar en hebreo algunos recuerdos a la familia de la agente y todos sus antepasados.
El viaje se hace un poco largo, pues a pesar de ser un bus "semi-cama" que viene a ser algo así como asientos de clase Business, donde puedes reclinar y poner un reposapiés y estás "casi" tumbado". Pero bueno, descansar descansar tampoco descansas mucho, entre otras cosas porque el televisor no para de poner películas y el audio no es interno, sino que lo oye todo Dios, quieras o no quieras ver la peli. Y bueno, pues como en los aviones, ahora un cafecito, ahora un sandwichito, ahora un almuerzo, ahora paramos un ratito,... así hasta completar 13horitas. Ahí es ná!
Al llegar a una ciudad a las siete de la mañana (teniendo en cuenta que amanece a las ocho y media) y si estás cansado por el viaje, no hay mucho que hacer, que no sea buscar alojamiento y rezar por que te dejen hacer el check-in pronto y poder echarte a dormir un rato. Di unas pocas de vueltas, bueno, mas bien mas que unas pocas, pues hasta en un momento llegué a perder el norte, y ya no sabía ni donde estaba (suerte que llevaba la brújula de Sonia y Claudioy me pude orientar), pero encontré un alojamiento donde pude tomar un reconfortante desayuno y char una cabecita. Luego, tiempo para hacer una excursión en bici, pues el tiempo era bueno. Decidí acercarme a Punta Flecha, a unos 20kms al norte de Puerto Madryn por una pista de ripio, que tenía ciertas zonas de tierra donde mis finas ruedas se hundían y dificultaban la marcha. Finalmente llegué al que es considerado el mejor punto de avistamiento terreste de Ballenas Francas. Espectacular!!! Pedazos de bichos pasando a escasos metros de la costa.
Por la tarde descanso y dormir poco, para estar fresco a la noche para poder ver el partido. Argentina-Paraguay. Si quieres vivir Argentina y su cultura, coincidir con la Copa América no es un mal momento. Aquí el fútbol es algo mas que una religión (se sabe) y vivirlo de cerca todo un espectáculo. Conocer el fanatismo, el fundamentalismo y los debtes es increíble. Tuve la suerte primero de ver el partido de Chile allá, y ahora ver Argentina acá. Mitos, un local típico lleno de hinchas argentinos, una cervecita y un lomito. A disfrutar (de una victoria por los pelos...).
Hoy excursión a Punta Loma, un lugar donde existe una colonia permanente de cormoranes y lobos marinos, a unos 17kms al sur de Puerto Madryn, donde se llega también por un camino de ripio. Hoy la arena fue lo de menos, el fuerte viento de costado que soplaba con fuerza hizo que un pequeño paseo se convirtiera en algo duro. Porque además, a pesar de salir el sol y estar el cielo despejado, la baja temperatura y el viento hacián que la "sensación" térmica fuera de "poco antes de morir congelado". Pero bueno, la excursión a merecido la pena. Ver a estos bichos retozar en libertad es todo un lujo. Lobos marinos de Un Pelo (Otaria Flavescens), y cormoranes para aburrir (de éstos no sé el tipo ¿?). Espectacular!!!

4 jul 2007

Miércoles 4. Hacia la costa atlántica

Hoy me he levantado con gripe, la excursión de ayer me ha jugado una mala pasada, además el tiempo sigue lluvioso y lejos de mejorar anuncian tormentas de nieve. Quizá principalmente por eso he decidido no parar en El Bolsón y alejarme de la Cordillera. El tiempo en la costa Atlántica parece que está algo mejor, y así puedo volver a retomar la ruta. El destino "Península Valdés". Dejo Bariloche, un lugar que me ha acogido muy bien. He estado cómodo en el hospedaje y me ha servido para resincronizar las ideas y comenzar esta nueva etapa. Un nuevo país, cerrar el capítulo de Chile y comenzar de nuevo. Nuevas costumbres, nuevos acentos, nuevas caras, pero siempre disfrutando. Me va a costar dejar este lugar, pues me he sentido muy bien: María, Gloria y Nacho, grandes tipos en un rincón del mundo que me alegro de haber visitado. No olvidaré a María viendo un partido de fútbol de Argentina -Román, que bueno!!!! o tomando "cajones" de cerveza y charlando sobre la vida y sus momentos. A Gloria tejiendo su chaleco mientras de madrugada compartíamos una historia y las muchas que ella me dejó. A Nacho, con su pelo desenfadado, su piel tatuada y su gran corazón. Y todos los chicos que pasaron por allí e hicieron una estancia inolvidable. Y Alejandro Dolina, y Martín Fierro, y el pan por... Y la tarta de chocolate!!!!!.
Supongo que cuando de un lugar te vas con lágrimas en los ojos es por algo.

Martes 3. Circuito Chico de Llao-Llao

Hoy he decidido moverme un poco, tras el paseo por la ciudad de ayer necesito agarrar la bici y hacer un poco de ruta, pues si no pienso que se me van a dormir los músculos. Subir al cerro con este tiempo se me antoja una locura, así que me decanto por el "Circuito Chico", una ruta circular que bordea los lagos de poco mas de ochenta kilómetros. Maria, una compañera del hospedaje se anima a acompañarme. Trabajó como mensajera ciclista en Buenos Aires, y eso de dar pedales le gusta. El día está lluvioso, una lluvia fina, que aunque un poco molesta, permite pasear sin problemas y disfrutar del paisaje y de este entorno privilegiado. Llegamos al Parque Llao-Llao, un paraje natural espectacular que uno puede imaginarse en verano con las barquitas en los lagos, pero que ahora en invierno, con nieve a los lados de la carretera impone un fuerte frío de respeto. Paramos en una cafetería a tomar algo caliente y hacer un descanso. Un chocolate y un mataambre, comida típica argentina, trate enrollada con huevo y verduras en el interior, como carne mechada, pero en lugar de rellena enrollada. Tras tomar las fuerzas suficientes emprendemos la vuelta, que como siempre se hace menos dura. A la ida, los continuos repechos de la carretera ondulada y un ligero viento en contra nos hizo acusar el cansancio. Tras cuatro horas de ruta regresamos al hospedaje, un buen día de ruta, aunque me pasará factura, pues el comienzo de un proceso gripal se forjó aquí.

distancia: 52,89kms Vel. Media 12.8 Tiempo de bici: 4h 6min
Distancia Total: 1.612,62kms

Paseo por Bariloche (Jornada 25)

Dedico el día a pasear por la ciudad y hacerme con el entorno. Tras agarrar información en la oficina de turismo una visita por el centro. La iglesia, la plaza, los san bernardo,... tampoco hay mucho mas que ver en Bariloche. Una estación de esquí que para los que no esquiamos no tiene mucho sentido. Hay numerosas rutas interesantes por el alrededor para hacer en bicicleta, pero el tiempo no acompaña. El museo cierra los lunes, la obra de teatro no es hasta el domingo y el cineclub son los jueves ¿que voy a hacer aquí?. Aprovecho para hacer algunas compras, lo mas importante una cámara para la ruda de alante, que finalmente encuentro. No es de muy buena calidad, pero espero que mejor que la que tengo, que ya empezaba a mostrar demasiadas fisuras. Llevar la colada y comprar algo de comida, que en el hospedaje hay cocina y así aprovecho para comer algo casero, que hasta de comer fuera uno se cansa.

Hoy se celebra mi segundo aniversario de boda con Mónica, así que trato de darle una agradable sorpresa y la llamo por teléfono. Es increíble lo fácil que es ahora hablar a tan larga distancia, como si estuviéramos tan cerca. Disfrutamos con la charla y reencontramos nuestras voces, que nunca es igual que leerse y mucho menos que chatearse. Un placer y un gran regalo para los dos. Lo único que me pide que a ver si a la tercera va la vencida y lo conseguimos pasar juntos.

2 jul 2007

Paso de la cordillera (Jornada 24)

Madrugón para estar a tiempo en la estación de bus y coger sitio para la bici. Al llegar ponen algo de resistencia, pero con un poco de lucha me dejan llevar la bici sin desarmar las ruedas en la bodega del bus. Todavía con la duda de si la elección de hacer el paso por la cordillera en bus es correcta o no. Dudas que se disipan cuando a mas de mil metros hay mas de dos metros de nieve a los lados de la carretera y una helada importante. Creo que he hecho lo mas sensato. El paisaje merece la pena. Cumbres nevadas, bosques, lagos y una carretera de cierto vértigo, más cuando te sientas tras el conductor.

Llegamos a tiempo a Bariloche, temprano para buscar alojamiento con tranquilidad y conseguir moneda local. Tras un tranquilo paseo recorriendo las calles del centro encuentro un hostel que me da muy buenas vibraciones al entrar. Gloria, la trabajadora del lugar me abre la puerta. Dicen que una mirada dice mas que mil palabras, y esos ojos claros desde luego no podían tener nada malo. Ya estaba convencido de quedarme, no necesitaba ver las habitaciones. En el salón un grupo de huéspedes conversan en buen clima. Mientras, Gloria me comenta las reglas del lugar con un acento que ya me hace sentir en este nuevo país de mi viaje.

Una pequeña línea en el mapa separa dos lugares bien distintos y siento que mi viaje comienza de nuevo, o que comienza "otro" viaje. Tenía muchas ganas de venir a La Argentina y el comienzo está siendo muy prometedor. Por mucho que imagines. por mucho que te cuenten, hasta que no llegas a un lugar no lo conoces. Como decía Empédocle "cada hombre cree tan solo en su propia experiencia". Yo hoy me siento afortunado de estar aquí y tener esta experiencia.

* Fin del trayecto Chileno

Pues ponemos fin al trayecto chileno. Han sido 23 días dando pedales por este país por mas de mil quinientos kilómetros. La oportunidad de recorrer ciudades, zonas rurales, cordillera, costa, lagos, islas y bosques,.... conocer muchos lugares con encanto y gente encantadora. Ha habido momentos duros como el primer pinchazo, en una jornada de lluvia y un camino embarrado; o la mañana helada donde el termómetro de la bici me marcó cero grados de temperatura. Pero con todo, la sensación de haber tenido suerte, aunque no sé si es suerte realmente o es el prisma sobre con el que se observa, pero afortunadamente el tiempo no me ha impedido nunca continuar, y no me ha hecho enfermar, por lo que me siento mas que satisfecho. Creo que te tenido la oportunidad de aclimatarme a este país en conocerlo bastante en profuncidad. Dejo lugares pendientes como Villarrica, alguna terma y a zona helada del sur, pero no me quejo, he recorrido mas de lo que podía esperar. El plan no incluía Chiloé, pero las recomendaciones me hicieron bajar a conocerlo y me alegro por ello, por lo que ví y lo que conocí.
Atras quedan muchos recuerdos de paisajes impresionantes de la cordillera nevada, o la costa de Valdivia, el castillo de Niebla, el lago Llanquihue, el volcán Osorno,... y muchos recuerdos de gente conocida. Desde los que me pararon por la carretera a charlar unos minutos, hasta los que me acompañaron a altas horas de la madrugada hablando sin parar frente a una botella de cerveza nacional. Momentos también para la reflexión, pues el viajar solo da mucho para darle vueltas a la cabeza, y he disfrutado un montón, y ese era uno de los objetivos del viaje, pero también he aprendido mucho, que era otro de los objetivos.
Y este blog, que también ha sido parte del viaje, acompañándome al final de algunas jornadas, y recibiendo vuestros mensajes y comentarios que me arrancaban sonrisas y me daban fuerzas. Un lugar "extraño" donde se han reunido gente muy diversa. A los familiares y amigos se han ido uniendo gente del viaje, lo cual lo hacía aun mas especial. Este viaje no lo he hecho solo, porque de alguna manera me he sentido muy acompañado, aquí y allí. Gracias a todos por hacerme sentir así de bien. Besos y abrazos

Vuelta al continente (Jornada 23)

Ancud - Puerto Montt

A pesar de la jornada de ayer, al final consigo levantarme temprano y ponerme en ruta. He dormido poco, pero un buen desayuno preparado por Patricia y los dos días de descanso ciclista habían dejado mi cuerpo a punto para afrontar una nueva etapa de casi 100 kilómetros. Es una jornada tranquila, con buena climatología, pero un poco a contrareloj. Llego a Puerto Montt casi oscureciendo, y con muchas cosas por hacer, aunque al parecer no entro a la ciudad con buen pie. La oficina de información está cerrada y los establecimientos de cambio también. Al menos en la estación de bus me dan la esperanza de poder llevar la bici en el trayecto a Argentina. La odisea viene después, con la búsqueda de alojamiento, pues necesito algo bueno, bonito y barato,... y que admitan el pago con tarjeta de crédito, pues en un error de cálculo me he quedado sin moneda chilena para el último día en este país. Finalmente un hotel, algo por encima del presupuesto, que el regateo deja en algo mas asequible, es la decisión final. Aunque vuelvo a confirmar que hay hoteles por los que no merece la pena pagar bien, pero bueno, está cerca de la estación de bus para mañana, admiten tarjeta y tiene conexión a internet. Una buena ducha y salir a comer algo, aunque tampoco estoy inspirado para buscar restaurante. Al final acabo en un establecimiento de comida rápida tomando sanwich y cerveza. Mala cosa, pero bueno, mañana será otro día y quizá se me dé mejor.

(Ancud - Puerto Montt)
Kms: 98.80 Vel. Media: 16.1 Tiempo: 6h 8min

Distancia recorrida: 1559.73kms

Parque y carrete (Jornada 22)

Castro - Ancud

Dejo la ciudad de Castro para ir a Cucao (2 horas en bus) y visitar el Parque Nacional de Chiloé. En el bus conozco a los primeros turistas españoles del viaje, dos chicos de Lleida que disfrutan de sus vacaciones en plan mochilero. Quieren ver mucho y andan con prisas. Hacen fotos desde el bus a todo lo que pasa y al llegar al Parque se bajan unos minutos para tomar fotos y ser regresan en el mismo bus (cada uno viaja a su manera, ¿no?).

Yo me dedico a recorrer varios senderos. El primero por el lago, desde donde los patos, cormoranes y otras aves campan a sus anchas. Muchos pájaros descarados que sigo sin saber indentificar, pero que puedo contemplar con total tranquilidad. Unos lugareños me ofrecen rentar una barca, pero lo de "sin remero" me hace preferir la caminata a pie, y es que no soy precisamente un lobo de mar que digamos. Un curso de vela en Estepona no da las garantías para atravesar el lago a fuerza de remo.

La segunda ruta es hacia la playa del Pacífico, atravesando una zona de dunas y humedales. Un momento para hablar con el mar en soledad, contarle como va mi viaje y esperar que él me cuente que es de la vida. Momentos con uno mismo.

Tras la caminata y hsta la llegada del bus de regreso, busco un lugar donde comer algo y reponer las fuerzas tras la jornada de pateo. No hay nada abierto, pero al acercarme a un restaurante cerrado se me acerca Gloria, una señora de la casa de enfrente. Al comentarle mi búsqueda me ofrece lo que ella ha cocinado para hoy. Acepto encantado el reconfortante plato de puchero a base de fideos, judías pintas, maíz y carne. Exquisito guiso!. Insisto en pagar la "colación" pero me aclara que es una invitación y no puedo mas que mostrar mi enorme agradecimiento a tal muestra de generosidad. Me abrió su casa y me ofreció su comida y una generosa sonrisa. Gracias por el regalo.

Tras la vuelta a Ancud salgo por la noche a tomar algo. -Te han bien recomendado-, me comenta Jaime, el propietario del local, cuando al llegar le comento que me habían dicho que era el mejor lugar de Ancud. El Nerudiano, un lugar interesante que sustenta con mucha dignidad tan ilustre nombre. Nos sentamos en una mesa a conversar frente a una cerveza, un café y algo de comer. Con buena música de fondo hablamos de Chiloé, del turismo, de los sueños y del futuro. Me gustaría ponerlo en contacto con Laura para su proyecto sobre los sueños, pues este local, con varios años ya de historia, es fruto de su sueño. Un chico de Valparaíso, emigrado a Alemania en su infancia, con padre psicólogo y formación empresarial, ha creado este pecualiar lugar de encuentro donde uno se siente bien al llegar. A estas alturas del viaje me comprometo a leer algo de Neruda, Don Pablo, en cuanto el tiempo me lo permita. Y al menos ver la película de Michael Radford de El Cartero y Pablo Neruda de 1994. O mejor aun, la dirigida allá por el 1985 por el propio Antonio Skarmeta bajo el título de El Cartero de Neruda, basada en su propio libro.

Me fui acomodando en el bar de Jaime. Me invitó a firmar su cuidado cuaderno de bitácora. Un voluminoso tomo de cuidada presentación lleno de firmas y recuerdos. Después probé el famoso pisco mientras charlaba con Pato, un habitual del lugar, amigo de sus amigos y con un millón de anécdotas por contar. Tras escucharle unas cuantas decidí que era el momento de marcharme, pues no querí molestar a Patricia, la gerente del hostal, y hacerla despertar tarde. Además, al día siguiente tenía ruta, y bueno, que pensé que en aquel lugar tampoco tenía mas que hacer. Pero estaba equivocado, porque tras coger mis cosas y despedirme de Jaime me di media vuelta y un grupo de amigos sentados alrededor de una mesa me invitó a sentarme con ellos. Yoanna, Paola, Magaly, Manuel y Lila tenían un buen tono, y entre risas y tragos comenzamos a conocernos. Jaime encontró en el ordenador la canción que le había pedido y aturdí a los presentes cantando Soldadito Marinero. Una copa de Flor de Caña (hay Lola, que recuerdos...) y velada con nuevos amigos. Llegó la hora de irse, pero decidimos continuar el carrete en la discoteca. Música para la que uno está quizá ya un poco lejos, pero en cualquier caso fue divertido. Bailando mucho con Magaly, Lila y Paola mientras Manuel y Yoanna tenían temas pendientes por aclarar. También cerraron este lugar, pero fuimos a tomarnos la penúltima en un bar adjunto. Conversación con Lila sobre la amistad, lo raro que soy y sus sueños de encontrar pareja. Pronto decidimos irnos, pues son ya cerca de las seis de la mañana, estamos cansados y el ambiente empieza a enrarecerse. Al marcharnos los chavales del bar comienzan a gritarme .¡Chupete! ¡Chupete!-, ante mi perplejidad y desconcierto. Luego fuera del bar mis acompañantes me aclararon que el delantero de la selección chilena de fútbol y máximo goleador de la Copa América que se está disputando estos días, anda también con la cabeza rapada, y quizá le encuentren algún parecido. Pero en el momento, al desconocer el motivo, no sabía realmente si me insultaban, se reían, o que pasaba, y es que me han llamado muchas cosas, pero "chupete" nunca.

Recorriendo Chiloé (Jornada 21)

Ancud - Castro

Hoy he decidido dar descanso a la bici y moverme en bus. Patricia, la administradora del hospedaje en Ancud, amablemente me guarda la bici y el equipaje. Un bus me lleva a Castro donde recorro la ciudad. La Iglesia San Francisco, una de las 16 iglesias de Chiloé declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Realizada integramente en madera en 1910 por artesanos locales a partir de unos planos de estilo neogótico. La costanera del puerto, con sus palafitos, que son esas casas construídas sobre pilares de madera en el agua.

Después una excursión a Dalcalue para contemplar las marismas de Llaullao, un lugar provilegiado para avistar aves que habitan en la zona, incluídos los llamativos flamencos. Espectacular!

Vuelta a Castro para comer algo y hacer un merecido descanso.

Isla de Chiloé (Jornada 20)

Puerto Varas - Ancud

Antes de abandonar Puerto Varas pregunto en las agencias información sobre el paso a Bariloche, pues aun no tengo claro si haré el cruce de los lagos por Perez Rosales o el del lago Payeue por Cardenal Samoré. La primera opción, mas espectacular, es mas compleja. Tres tramos por agua y otros tres por tierra, y la compañía que tiene el monopolio del transporte en la zona no me deja subir la bici en el bus, por lo que los tramos terrestres tendría que hacerlo en bici "sí o sí", y claro 27 kms de alta montaña en invierno puede volverse complicado. La otra opción me deja montar la bici con la unica pega de tener que desarmar las ruedas.

Tras estas pesquisas me pongo en ruta, pues la jornada es larga. En Pargua hay que tomar el transbordador para atravesar el Canal de Chacao y entrar en la isla de Chiloé. Nada mas llegar, los vendedores te reciben con puestos improvisados donde venden mariscos frescos. Grandes centollos cargados en una carretilla.

Finalmente, y casi al caer la noche, llego a Ancud, donde hondeó la última bandera española en Chile, desde el fuerte San Antonio, cuando en 1926 capituló el General Quintanilla. Sería la penúltima en América del Sur, seis días después ocurría lo mismo en Perú.

Me dispongo a buscar alojamiento, y quiero ser cuidadoso, pues probablemente me asentaré aquí un par de jornadas para recorrer algunos rincones de la isla. Me decido por un hospedaje en una vieja casona de 1903 construida por unos emigrantes vascos. Patricia, que así se llama su casera, me trata bien y me proporciona todas las comodidades para una buena estancia.


(Puerto Varas - Puerto Montt - Trapén - Pargua - Chacao - Ancud)
Kms: 101.96 Vel. Media: 18.20 Tiempo: 5h 35min
Kms de media del viaje por jornada: 73.05

Distancia recorrida: 1460.93kms