Nunca vayas por el camino trazado porque conduce hacia donde otros han ido ya. (Alexander Graham Bell)
¿qué mundo de los adultos? El de los "serios", el de los seres programados harto satisfechos de sí mismos y de su visión del mundo, que quieren y creen tener siempre razón, que piensan que tienen siempre razón, que piensan que son libres y no hacen sino transitar rutas preestablecidas. (El Principito, Antoine de Saint-Exupéry)
7 jul 2007
A las duras...
He pasado frío, viento, lluvia, ...pero quizá sea este el momento mas duro del viaje. Ayer empezó a ponerse mi piel roja. Sí, esto ya me ocurrió en una ocasión y no quiero ni acordarme. Pasé doce horas debajo de una ducha fría tratando de aliviar los picores que me provocaba una alergia o vayase a saber qué. Ahora los mismos síntomas, pero en una pais extranjero y solo. Pregunto por un hospital y me indican una clínica privada a dos cuadras del hospedaje. Al llegar allí me indican que lo mejor es que primero llame a mi seguro para que después no haya problemas con el reembolso de los coste. Llamo al seguro (que como todos los seguros, nunca dan la talla cuando se les necesita), una llamada internacional donde tras varios minutos seleccionando opciones en un contestador automático te pasan con un tipo. Las líneas que utilizan estas compañías son las de voz sobre IP, lo cual quiere decir que consiguen un abaratamiento de los costes para la compañía y una mala calidad de la conversación. A duras penas me consigo hacer entender de donde estoy y me dice que me devolvera la llamada un agente local. A la media hora recibo una llamada del agente local y me indica que esa clínica no está concertada con el seguro, por lo que o me desplazo a otro hospital o me mandan un médico al hospedaje. Elijo la segunda opción por parecerme más fácil. A la media hora aparece una pareja de médicos de guardia para verme (que vienen de la misma clínica de donde acaba de estar y decía el seguro que no estaba concertada ¿?) y me recetan una medicación. Yo lo único que puedo hacer es rezar para que no comiencen los temibles picores de la otra vez. Me tomo la medicación y trato de relajarme. No me atrevo ni a darme una ducha, pues la última vez no conseguí salir de ella. Ahora solo falta esperar a tener algo de suerte y que esta vez no sea un ataque tan fuerte y la cosa no vaya a peores, no me gustaría pasar por lo mismo otra vez y tan lejos de casa. Trataré de descansar. Que Dios nos pille confesados.
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1 comentario:
Chus dice
Hola Dani, al principio te dije que estaba impresionada, pues te he seguido paso a paso y sigo impresionada y fascinada por tu narración. Y lo bien que escribes, si tendrías que estar en el Banco..Ahora veo que estás fastidiado y te envío mi apoyo y muchos ánimos. Menos mal que no estoy yo cerca..Deseo que te recuperes rápido, Muchos besos
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