9 jul 2007

Lunes 9 (Jornada 32) Parece que la cosa mejora

Parece que la cosa mejora (toquemos madera). La ayuda de Mónica con los consejos de Claudia están dando sus frutos. -Atarax por un tubo! Esta mañana, tras recibir la confirmación médica, aumenté la dosis de hidroxicina, y creo que está dando sus frutos. La rojez en los brazos ha remitido, y parece que me encuentro algo mejor. Todavía no puedo camtar victoria, porque hasta el rabo todo es toro (y si no que se lo digan a los pamplonicas ahora), pero si todo sigue así quizá en un par de días podré continuar mi viaje. Ya tengo ganas, porque además el tiempo por aquí es bueno para pedalear. Ha remitido el viento, y aunque la temperatura sigue siendo baja, el sol acompaña y me apetece agarrar (que por aquí no se puede decir coger...) la bici y seguir dando pedales. Habrá que empezar otra vez poco a poco, para no acusar el parón de tantas jornadas, pero el problema es que aquí las distancias entre localidades son muy grandes, y tampoco hay muchos lugares donde poder elegir para hacer un alto en el camino. Espero que todo siga evolucionando y pronto nos podamos volver a subir en la bici y continuar nuestro viaje hacia el norte, hacia la gran ciudad de Buenos Aires. Espero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro mucho. No tengas prisa por salir a la carretera que la prensa alarmista y sensacionalista patria dice que no había una ola de frio igual en Argentina desde hace 80 años. Está nevando en Buenos Aires¡
Fuerte abrazo,
Ignacio

Anónimo dijo...

Que puedas recorriendo los caminos encontrar lo que buscas. Que pueda el viento soplar siempre a tu espalda. Que pueda el sol brillar cálidamente sobre tu rostro y las lluvias caer con dulzura sobre los campos, y hasta que volvamos a encontrarnos, que la diosa fortuna te sostenga en la palma de su mano".
...pero si es que de alergias no habíamos planeado nada...Ay! que la vida a veces se pone tan terca. Pero si aparece una piedra en el camino, le damos una patada, o acaso no somos nosotros expertos en eso!!
ANIMO.
Quizá había que vivir todo esto, quien sabe...