16 ago 2007

Anahí, una actriz que cayó del cielo

El otro día, estábamos en la puerta del cine. Acabábamos de ver "Asesinados en Floresta". Un duro documental sobre el asesinato a sangre fría de tres jóvenes a manos de un policía. Además, en la sala estaba una de las madres de los chicos asesinados, lo cual hacía, aun mas si cabe, tener presente la realidad del mismo y la "tremenda" cercanía de los hechos. Estábamos allí parados en la puerta tratándonos de recuperar del chock del film y tras haber saludado a esa madre a la que no sabíamos bien que decir para hacer mostrar nuestra afinidad con su causa. Pues en esas apareció Anahí, quien con su amplia sonrisa y su limpia mirada nos entregó un folletín de una obra de teatro. Le preguntamos si conocía algo de la obra y su respuesta nos disipó cualquier duda -Actúo en ella- replicó. Así que no pudimos mas que rogarle que nos contara algo de ella para tratar de conocerla. Nos hizo un breve resumen, lo cual tras ver la obra descubriríamos que era muy acertado y nada fácil de realizar. La obra era los sábados a las ocho, pero como este fin de semana pensábamos ir a Tigre quedamos en que quizá asistiríamos a la función de la próxima semana.El sábado nos levantamos tarde, y renunciamos al plan de Tigre, cambiándolo por el de ir a la zona de Palermo y almorzar en el restaurante japonés que teníamos pendiente de conocer. En la guía indicaba la dirección: Fitz Roy nº13. Así que tomamos el subte que llevaba a esa zona de Palermo, la estación Dorrego. Recorrimos toda la Avenida, buscando el comienzo para llegar al número 13. Cada vez nos alejábamos mas de una zona que pudiera hacer pensar que se encontrara allí un restaurante cualquiera, y mucho mas uno de comida japonesa. En las poco concurridas calles solo había talleres de lavado de coches y locales abandonados, desde luego no nos parecía la mejor zona para abrir un restaurante asiático, a no ser que se llamara "El Chino Chungo". Obviamente al llegar al número 13 confirmamos que se trataba de un error tipográfico en la guía, pero seguíamos desconociendo la dirección real. La única opción era recorrer toda la calle hasta encontrar en qué número se encontraba. Al llegar al 1400 vemos que en nuestro mapa de bolsillo tenemos anotada una cruz en la calle perpendicular a una sola cuadra. No recordábamos a qué correspondía esa cruz, pero dada la proximidad no pudimos resistir el ir a comprobar. Y allí estaba, en la calle Cabrera el Teatro Viejo Palermo que unos días antes nos había recomendado Anahí en la calle Corrientes. Jugadas del destino. No estaba en nuestros planes ir esta semana a verla, pero el destino nos había llevado hasta allí, y justo un sábado y ya a pocas horas de la función, por lo que decidimos tomar algo por allí cerca hasta que diera comienzo. Pero las casualidades, quizá como los problemas, dicen que no vienen solos, y unos metro mas abajo, en el 1613 de Fitz Roy encontramos el restaurante japonés que andábamo buscando dieciseis cuadras mas abajo. Se pueden imaginar la extensión de una ciudad como Buenos Aires, como para que a menos de una cuadra de distancia se encontraran dos de los sitios que queríamos localizar. Desgraciadamente el restaurante ya estaba cerrado, pero al menos sabíamos ya donde se encontraba. Almorzamos en el que estaba anexo, que nos obsequió con una buena comida y una agradable música de Enya en un local muy buen ambientado. Tras el almuerzo quisimos ir a tomar un café y hacer tiempo. Andamos una cuadra más y nos acordamos que en la siguiente calle perpendicular, Honduras, estaba aquel café-librería que conocimos algunos días antes y que nos gustó tanto, no solo por los libros, sino por el rincón de sofá tan apetecible para leer un libro frente a una buena taza de café. Y ya van tres! lugares que visitamos en una cuadra de distancia. Lo anotaremos para esa ciudad ideal que todos llevamos en la cabeza. Tras un reconfortante café (con crema) y un poco de lectura nos dirigimos al teatro. Disfrutamos de una obra de "creación colectiva" que nos hizo disfrutar y también "reflexionar". A la salida esperamos a Anahía para saludarla y felicitarla. Supongo que uno puede comprobar que una actriz es buena cuando tras ver a su "personaje" hace irreconocible a la "persona", y no por una cuestión de maquillaje, sino por la laboriosa construcción de un personaje que se ganó nuestra admiración. Nos desveló las fuentes de inspiración que utilizó para construirlo, un secreto que agradecemos compartiera con nosotros, además de que su aparición días antes nos desvelara su existencia. Gracias.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y Lalu, el personaje de Anahí que nos acampañará ya siempre, con su inocencia, su alegría y una irresistible cordura para adaptarse a este loco mundo.
Que buen encuentro!
Y esto es así, cada día un regalo. Y cuando parece que el día ya termina, un nuevo momento mágico y se vuelve a subir el telón.
Está siendo maravilloso.

Anónimo dijo...

No dudo de que Buenos Aires es una ciudad encantadora y llena de cultura, pero no me cabe duda de que a pesar de que vuestras circunstancias son estupendas y estan llenas de momentos, todo no puede ser maravilloso si no es que los maravillosos sois vosotros. Muchos besos
Chus

Anónimo dijo...

Anónimo dijo...
Hola Daniel y Mónica. ¡Qué precioso todo lo que escribes!, tengo nudillo en la garganta, como si estuviese viendo y sientiendo lo mismo que vosotros
Disfutad que todavía os quedan muchos días.

Besos de Sonia, Claudio y Fabio

Anónimo dijo...

Mis queridos, ya el titulo del mail me hizo amocionar, que mas decir despues de leer la divertida y ambarullada vitacora del dia sabado. Cuanto agradezco que la confusión nos haya encontrado denuevo. Es dificil explicar los "encuentros" no les parece?. Asi defini yo el haberlos conocido. Asi como uds tienen una mini historia de este sabado, quiero confesarles que yo, el jueves, el dia que nos vimos en la calle corrientes, estaba "volanteando" (asi le decimos aca a repartir folletines en la calle) en la vereda de enfrente, desde la 7 de la tarde. Y desde alla los vi, y saben porque los mire y no los perdi de vista?. Por como me contaban sus cuerpos lo mucho que se querian, se besaban, se hablaban muy cerca, se abrazaron y por un momento, eso me conmovio. No es que algo asi no pase en la calle, pero se ve poco, con tanta gente a las corridas y con los seños fruncidos por los problemas y por el apuro de llegar a casa a apalear, en el calor del hogar, el duro dia fuera de casa. Eso me paso. Cuando terminamos de volantear, antes de irnos, mi compañero me dice, vamonos!, y le dije, ok, pero antes crucemos, dejemos volantes a la gente de enfrente, y fui directo a uds. Y ahi estaban, radiantes, Monica, tu sonrisa me hizo pensar por un momento que eras alguien en quien uno puede confiar. Los dos..lo que irradiaban a la distancia, lo irradiaban aun mas de cerca. Y yo agradecida, de que me aceptaran el folltin, de que se preocuparan por saber un poco mas de la obra, que sean tan amables... Y al verlos en el teatro, no pude mas que comprobar que esa especia de romance callejero fue eso, un romance callejero, de una actriz argentina e independiente, y dos españoles enamorados...

Mi novio se reia porque les habia dado mi mail, pero no se porque, queria que (como decimos aca) "no se corte"...

Espero que mi pais les ofrezca lo mejor, que los esten tratando bien, que no los decepcione, lo bueno y lo malo, tenemos de todo!! (jaja) Siempre esta bueno cuando el turista quiere ver mas alla de lo que se lo ofrece al turista y nosotros agradecemos mucho eso...

Les mando un abrazo grande, como el que nos dimos en el teatro.. y espero que la vida, en algun otro momento, por aca, por alla, o por algun territorio de cuento, nos vuelva a juntar...

Me los quedo en el corazon!! Anahi