7 sept 2007

La Boca (Martes 4)

Es el último lugar que queríamos conocer antes de marcharnos. No se bien por qué lo habíamos dejado para el final, pero seguro tuvo algo que ver las indicaciones que el primer dia de nuestra llegada a la capital nos dieron en la oficina de turismo, alertándonos sobre los peligros por los alrededores de esa zona. Quizá por eso también esperábamos un lugar mas "vivido", y es que al llegr a La Boca nos encontrams con una zona re-turística, sin ya vida propia, sin mas la que está enfocada a los turistas. Con algo de imaginación uno se puede hacer una idea lo que sería este barrio de trabajadores, con los barcos atracando en el Riachuelo, la música de tango saliendo de todos los rincones, el olor a comida italiana, los corralones lleno de familias de inmigrantes con muchas ganas de trabajar. Hicieron un barrio trabajador, pero también vistoso, reutilizando los sobrantes de pinturas de los barcos para colorear las modestas casas de madera y chapa. Hoy pasear por las calles Caminito es todo un espectáculo donde se pueden ver multitud de parejas de bailadores de tango, meseros que te abordan para recomendarte su restaurante, tiendas de souvenirs y recuerdos, y hasta un doble de Maradona, que te invita a hacerte una foto con él a cambio de unas monedas (hay que reconocer que el parecido está muy conseguido, pero obviamente no hicimos foto).

Al mediodía quedamos a almorzar con Fernando y MªCruz para despedirnos de nuestros amigos. Nos alejamos un poco de la zona turística para encontrar un lugar mas tranquilo, y sobre todo mas barato, pues donde hay turistas ya se sabe. No nos podíamos ir de Argentina sin probar la milanesa, que es también casi plato nacional, disfrutando así de una buena comida típica en torno a una amena charla. A estos amigos, no sé por qué, tengo la impresión que los volveremos a ver. Quiza porque ella tiene familia en España, y ya ha estado varias vaces, por lo que no se me antoja improbable que haya alguna mas, y él no ha estado todavía, por lo que se hace necesario ir en cuanto sea posible. Están invitados, por supuesto, y ojalá los sepamos tratar lo bien que nos trataron ustedes acá. Un placer.

No hay comentarios.: