El lago Lemán y las nevadas cumbres del Mont-Blanc son el telón de fondo de una proyección cinematográfica ofrecida por CinéTransat en el parque de La Perla del Lago de Ginebra. La verde hierba de los jardines sirven de localidades para disfrutar de la película donde la gente se va acomodando y aguarda disfrutando de un pic-nic sobre sus mantas desplegadas en el suelo. No hay hora concertada, la puesta de sol es la que da paso a la proyección. Y como diría Tuco "Cuando llega la hora de empezar, se empieza. No se habla". El Bueno, el Feo y el Malo son los invitados de honor al evento.
Recuerdo disfrutar del cine en lugares tan dispares como la Tierra de Fuego en Ushuaia y las arenas del desierto en el Sáhara. Esta vez es en Ginebra donde disfruto del placer del cine.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario