26 sept 2015

Hablemos de Catalunya

No imagino a nadie que piense que para poder divorciarse tengan que estar ambos de acuerdo; o a un deportista que para cambiarse de club tenga que obtener la aprobación de todos sus compañeros. De igual modo no entiendo que un pueblo no pueda contar con su autodeterminación, por lo que creo que el futuro de Catalunya lo deben decidir los catalanes.
Me sorprende el interés que tienen los demás por tratar de meterles miedo indicando que fuera de España les va a  ir peor –Si os vais de España estaréis fuera de la EU!- ¿pero no he oído a nadie que proporcione una sola justificación de por qué. Parece más una pataleta de niño pequeño cuando ve que el otro va a tener algo que él nunca podrá conseguir. Porque nadie habla de que la independencia es una opción que no está al alcance de todos. Principalmente no está al alcance de los que han luchado durante siglos por el centralismo, por ser el centro del tablero y tratar de dominar cada rincón del territorio. Obviamente el modelo autonómico no ha realizado la evolución necesaria para adaptarse a las demandas actuales. Quizá había quien pensaba que podían aguantar así siempre, y ahora que se desmorona el castillo de arena es cuando tratan de evitarlo por todos los medios, no teniendo ningún pudor en decir disparates como que la banca les abandonará ¿la banca irse de Catalunya? ¿por qué? ¿Alguien me sabe dar un ejemplo de que la banca se haya ido de algún territorio donde pueda realizar negocio? Me da la risa, es el paradigma del dinero por el dinero, y no entiende de principios, ni idealismos  y mucho menos de nacionalismos.
Quizá alguien debería de haber planteado hace tiempo un evolución del modelo autonómico hacia un estado federal, donde el centralismo diera paso a la autogestión por cada una de las regiones, pero claro, el jefe de la tribu no quería dejar el control a los indios y perder así sus prebendas. Ahora, queridos amigos conservadores (y esto incluye a algunos que dijeron gobernar bajo la bandera progresista), es tarde, muy tarde, para convencer a nadie, ya no os lo creéis ni vosotros mismos
Y en todo este debate donde todos tratan de analizar cuál será el futuro de Catalunya tras su independencia, difícilmente se atreven a plantear cual será el futuro del resto del territorio español. Quizá porque entonces se les vea el plumero de que lo que realmente les da miedo no es que a los catalanes les vaya peor, sino que saben que a quien le va a ir peor es al resto de España. Porque no nos engañemos, los números no mienten, y todos sabemos que se va una de las regiones mas ricas del territorio español, lo cual hace que baje la nota media del resto. Pero queridos amigos, eso no es suficiente para obligar a nadie a quedarse. Y sabeis que el miedo que tratais de infundir a otros es el miedo que teneis vosotros a que se abra una senda que seguirán otros, y que al final os quedéis solos en la partida.
Me sorprende que los mismos que tratan de negarse a la independencia de Catalunya, sean los que han criticado siempre a la cultura catalana a veces diría yo de forma visceral, utilizando el fútbol como catalizador de esa ira. Me recuerda a ese marido despechado que nunca ha cuidado a su mujer, y ahora que ve que se va, es cuando trata de advertirle que es con él con quien mejor está.

Me encanta Catalunya, su tierra, su cultura y sus gentes, y que decidan lo que decidan me seguirán encantando. Felices Elecciones, sois libres para elegir.